La persona afectada es físicamente capaz, pero debido a una enfermedad mental no puede controlar que no se produzcan pérdidas.

Intenta mantener la calma y transmitir tranquilidad

Si la persona atendida sufre algún problema psíquico, como demencia o lesión nerviosa, lo que impide tener consciencia de la necesidad de ir al baño, los episodios de pérdidas de orina pueden resultarle angustiosos. Para desdramatizar la situación, es importante que las pérdidas se controlen con calma, rapidez y respeto a la intimidad.

 

Ofrecer una buena protección

Con el uso de la protección adecuada, la orina se absorberá y las heces y el olor quedarán retenidos. De este modo, se protegerá la ropa de la persona atendida, así como su ambiente e intimidad. Esta protección se ofrece en una variedad de tamaños y niveles de absorción para hombres y mujeres. La protección que se adapta como la ropa interior normal se considera más adecuada para las personas con un cierto grado de confusión mental, ya que les hace ver la situación con más ‘normalidad’. Visita el Pabellón de productos para obtener más información sobre nuestros productos.

 

Beber líquido

Se tiende a pensar que bebiendo menos líquido mejorará la situación, pero en realidad la orina será más concentrada, lo que agravará el problema de la vejiga y hará que se tenga que orinar con más frecuencia. Intenta que la persona atendida beba lo que acostumbre normalmente. Con esto bastará para que la orina sea normal y de un color claro, semitransparente. Por otra parte, si se bebe demasiado aumentará la urgencia de ir al baño; intenta mantener un equilibrio saludable en este aspecto.

 

Algunas bebidas pueden tener un efecto diurético

Obviamente no se pretende prohibir nada agradable, pero se debe tener en cuenta que la cafeína, el alcohol y las bebidas refrescantes son diuréticos y harán que sea necesario ir al baño más a menudo.

 

Las visitas frecuentes al baño ayudan a reducir las pérdidas

Si la persona afectada olvida la necesidad de ir al baño, intenta acompañarla varias veces durante el día y antes de ir a la cama a modo de recordatorio. Dependiendo del nivel de afectación psíquica, puede que sea necesario acompañar a la persona al baño y para que esto resulte más fácil es conveniente elegir una ropa fácil de quitar como, por ejemplo, faldas amplias y pantalones sujetos con cordón.

 

Cambios e higiene

Si la persona afectada es consciente de las pérdidas una vez sufridas, es posible que se pueda cambiar por sí misma o bien que necesite que la ayudes. Asegúrate de tener a mano en el baño productos de protección y de que haya una papelera con tapa para desechar los productos usados. Los productos de ropa interior que se quitan rompiendo los laterales hacen que el cambio resulte rápido y limpio. Las toallitas son más suaves y agradables para la piel que el papel higiénico normal.

 

Cuidado de la piel

La orina puede irritar la piel, que en el caso de los más mayores es especialmente sensible. Los productos protectores de gran absorción que evitan el contacto de la orina con la piel, incluso si la persona está sentada durante mucho tiempo, ayudarán a reducir el riesgo de irritación. Si te preocupa este tema, en nuestro Pabellón de productos podrás encontrar una protección diseñada para reducir el riesgo de irritaciones de la piel.

 

Establecer una rutina para ambos

Las personas con problemas de memoria o salud mental tienden a sentirse mucho más seguras si cuentan con una rutina establecida. Esto puede ayudar a disminuir las pérdidas en personas que a veces consiguen ir al baño por sí mismas. Por ello merece la pena establecer una rutina en términos de horarios de comidas, visitas al baño, descanso y actividades de ocio, como pasear o ver la televisión. Asimismo, como cuidador también debes dedicarte tu tiempo de vez en cuando, mientras que la persona atendida no necesita ayuda, si es posible, o cuando se encuentre con otro cuidador. Aunque la persona que cuides tenga muy poca actividad durante el día, una rutina fija puede ayudar a reducir las pérdidas.

 

Pide ayuda a organizaciones locales o instituciones benéficas

Es posible que en tu zona encuentres centros de día para adultos u organizaciones de asistencia médica. Si es así, podrás tomarte un respiro durante algunas horas y dejar en buenas manos a la persona que cuides. Otra ventaja es que la persona afectada tendrá la posibilidad de conocer a otros pacientes. Muchas de estas organizaciones ofrecen servicio de transporte, organizan actividades en grupo como excursiones de un día y preparan comidas ligeras. Puede que incluso proporcionen un servicio de comidas a domicilio para las personas que no puedan salir de casa.