La persona que cuido puede asearse y vestirse por sí misma. Simplemente, a veces no puede controlar la vejiga.

 

Desdramatizar la situación


Sin duda, para la persona afectada puede ser muy embarazoso perder el control y tener pérdidas de orina, pero esto no debe suponer dejar de lado sus actividades y su vida social y dejar de disfrutar de los placeres de la vida innecesariamente. Hablar con ellos con sinceridad y al mismo tiempo de forma comprensiva, les ayudará a darse cuenta de que la incontinencia no tiene por qué cambiar sus vidas radicalmente; con los productos y unos consejos de estilo de vida adecuados, pueden continuar disfrutando de sus actividades sociales habituales sin tener que sentir miedo o vergüenza.

 

Tranquilizar y recalcar que no son los únicos que padecen incontinencia

La incontinencia es algo muy común en realidad. De hecho, 1 de cada 4 mujeres y 1 de cada 8 hombres la han experimentado en algún momento de su vida. Existen diversas causas; simplemente es algo físico que les sucede a algunas personas, tanto jóvenes como mayores.

 

Comprueba resultados positivos con algunos sencillos cambios de estilo de vida

 

Beber líquido

Se tiende a pensar que bebiendo menos líquido mejorará la situación, pero en realidad la orina será más concentrada, lo que agravará el problema de la vejiga y hará que se tenga que orinar con más frecuencia. Intenta que la persona atendida beba lo que acostumbre normalmente. Con esto bastará para que la orina sea normal y de un color claro, semitransparente. Por otra parte, si se bebe demasiado aumentará la urgencia de ir al baño; intenta mantener un equilibrio saludable en este aspecto.

 

Algunas bebidas pueden tener un efecto diurético

Obviamente no se pretende prohibir nada agradable, pero se debe tener en cuenta que la cafeína, el alcohol y las bebidas refrescantes son diuréticos y harán que sea necesario ir al baño más a menudo.

 

Trabajar en equipo para crear un entorno adecuado

La persona que cuides te agradecerá que el camino al baño sea fácil y sin obstáculos para poder llegar rápidamente cuando sea necesario. Es preferible utilizar ropa fácil de quitar como, por ejemplo, faldas amplias y pantalones sujetos con cordón. Que la persona atendida disponga de su propia cesta de la ropa también puede ser de gran ayuda, ya que su colada estará en un solo lugar y podrá sentir un mayor control. Utiliza una papelera con tapa en el baño o la habitación para desechar los productos absorbentes usados. 

 

Salidas a la calle

Asegúrate de que la persona con incontinencia lleve una protección de reserva y una bolsa de plástico para desechar el producto usado en el bolso o el bolsillo de la chaqueta. Cuando viajéis en tren o en avión, intenta encontrar un asiento cercano al baño y en los trayectos largos en coche o autobús procura que los conductores planifiquen paradas frecuentes.

 

Ejercicios de los músculos del suelo pélvico

Si se padece incontinencia de esfuerzo, se puede probar si es posible mejorar el control con los ejercicios de los músculos del suelo pélvico. Esta forma de fisioterapia se considera el primer tratamiento para este tipo de incontinencia. De hecho, se obtienen resultados de hasta un 70% en los casos leves a moderados, llegando incluso a la mejoría total si los ejercicios del suelo pélvico se llevan a cabo con regularidad y de forma adecuada en un período de 3 a 6 meses. Para que perdure un resultado positivo, es importante ser constante. Los ejercicios funcionan restableciendo el control sobre los músculos que mantienen cerrada la uretra. Nunca es tarde para empezar, incluso a edades de 70 y 80 años puede observarse una mejoría de los síntomas. Haz clic aquí para descargar una guía de los ejercicios del suelo pélvico.

Un especialista puede recomendarte técnicas especiales de biofeedback y electroestimulación para ayudarte a realizar los ejercicios correctamente.

 

Dispositivos médicos

Si la terapia resulta ineficaz, existen otras opciones que puede plantearse el médico. La inserción de un catéter con una bolsa de drenaje portátil puede ser una medida temporal, especialmente si la incontinencia es el resultado de otra operación quirúrgica.

Los productos absorbentes para la incontinencia son el recurso más utilizado.
Se trata de productos de protección para pérdidas leves, moderadas y graves para hombre y mujer. Hemos desarrollado una gama de productos de distintos tipos, tamaños y niveles de absorción que pueden adaptarse a tus preferencias y estilo de vida concretos. Estos productos también cuentan con un sistema que neutraliza el olor. No tendrás que volver a preocuparte por el típico olor ni por las manchas de humedad cuando recibas visitas o salgas con amigos.

Haz clic aquí para obtener más información sobre las ventajas de la protección para la incontinencia.

 

Medicación y cirugía

En algunos países se prescriben determinados medicamentos en el tratamiento de la incontinencia de esfuerzo y en casos concretos el urólogo puede considerar la intervención quirúrgica. Consulta con un urólogo o especialista en incontinencia para obtener información más detallada.

Ahora que tienes estos datos, puedes imprimirlos para la persona que estés cuidando o, mejor aún, invítala a utilizar el Buscador de productos para seleccionar un producto que se adapte a sus necesidades y solicita una muestra gratuita.