Consejos y sugerencias
El primer paso puede ser comprobar si obtienes resultados positivos con algunos cambios en tu estilo de vida.
Beber igual que antes
Si bebes menos líquido, la orina será más concentrada, lo cual agravará el problema de la vejiga y hará que tengas que orinar con más frecuencia. Recomendamos beber lo que acostumbres normalmente. Con esto bastará para que la orina sea normal y de un color claro, semitransparente. Por otra parte, si se bebe demasiado aumentará la urgencia de ir al baño; intenta mantener un equilibrio saludable en este aspecto.
Vida social
Hay que vivir y disfrutar de la vida y las pérdidas de orina no deben suponer un freno para ello. No obstante, debes tener en cuenta que la cafeína, el alcohol y las bebidas refrescantes son diuréticos y harán que tengas que ir al baño más a menudo.
Control del peso
El sobrepeso y la incontinencia están asociados. Si te habías planteado hacer algún plan de adelgazamiento, esto podría servirte como incentivo para comenzar a tomar medidas.
Fumadores
El tabaco por sí mismo no causa incontinencia, pero con la tos asociada se produce una presión en la vejiga. Quizás ésta sea otra razón para dejar de fumar.
Hacer ejercicio sin sudor
El control de la vejiga puede mejorar con los ejercicios de los músculos del suelo pélvico. Generalmente este tipo de fisioterapia se considera el primer tratamiento para la incontinencia. De hecho, se obtienen resultados de hasta un 70% en los casos leves a moderados, llegando incluso a la mejoría total si los ejercicios se llevan a cabo con regularidad y de forma adecuada en un período de 3 a 6 meses. Para que perdure un resultado positivo, es importante ser constante. Los ejercicios funcionan restableciendo el control sobre los músculos que mantienen cerrada la uretra. Nunca es tarde para empezar, incluso a edades de 70 y 80 años puede observarse una mejoría de los síntomas. Para obtener una guía paso a paso sobre los ejercicios de los músculos del suelo pélvico, visita la Zona de ejercicio.
Un especialista puede recomendarte técnicas especiales de biofeedback y electroestimulación para ayudarte a realizar los ejercicios correctamente.
Tratamientos médicos
Si la terapia resulta ineficaz, existen otras opciones que puede considerar tu médico. La inserción de un catéter con una bolsa de drenaje portátil puede ser una medida temporal, especialmente si la incontinencia es el resultado de otra cirugía en proceso de recuperación.
Los productos absorbentes para la incontinencia son el recurso más utilizado. Están especialmente diseñados para la protección frente a las pérdidas de orina y la aparición del olor, y se ofertan en una amplia gama de tamaños y niveles de absorción. Haz clic aquí para obtener más información sobre las ventajas de la protección de la incontinencia.
Medicación y cirugía
En algunos países se prescriben determinados medicamentos en el tratamiento de la incontinencia de esfuerzo y en casos concretos el urólogo o uroginecólogo pueden considerar la intervención con cirugía. Consulta con un urólogo o especialista en incontinencia para obtener información más detallada.
Ayuda en la incontinencia de urgencia
Este tipo de incontinencia también se denomina vejiga hiperactiva y como su propio nombre indica se produce cuando se siente una necesidad irrefrenable y repentina de ir al baño.
Póntelo fácil
Cuando sientes una necesidad urgente de ir al baño, lo último que quieres es tener que hacer una carrera de obstáculos o luchar con la ropa. Asegúrate de que el acceso al baño no sea complicado y evita llevar ropa incómoda y difícil de quitar. Una sugerencia muy útil: los pantalones de peto no son una buena idea en estos casos.
Con este tipo de incontinencia, el siguiente paso es el reentrenamiento o inhibición vesical con una efectividad de hasta el 50% de los casos. Se trata de sostener la contracción y aguantar una gran cantidad de orina durante más tiempo para reducir el número de micciones. El objetivo es retrasar el mayor tiempo posible el momento de ir al baño para evitar que la vejiga ‘exagere’ la necesidad de vaciarse incluso cuando sólo está medio llena. Tiende a ser más fácil con el tiempo.
¿Sirven de ayuda los ejercicios?
Los ejercicios de los músculos del suelo pélvico se utilizan con frecuencia en la incontinencia de esfuerzo, pero también resultan útiles en algunos casos de incontinencia de urgencia. Para obtener más información, visita la Zona de ejercicio.
Tratamientos médicos
Cuando el reentrenamiento de la vejiga es inapropiado, se aplican otros tratamientos. La inserción de un catéter con una bolsa de drenaje portátil puede ser una medida temporal, especialmente si la incontinencia es el resultado de otra cirugía en proceso de recuperación.
Los productos absorbentes para la incontinencia son el recurso más utilizado. Están especialmente diseñados para la protección frente a las pérdidas de orina y la aparición del olor y están disponibles en una amplia gama de tamaños y niveles de absorción. Haz clic aquí para obtener más información sobre las ventajas de la protección de la incontinencia.
Medicación y cirugía
En ocasiones, la incontinencia de urgencia también se conoce como vejiga hiperactiva y existen algunos medicamentos que pueden ayudar a reducir la hiperactividad de la vejiga. Las soluciones quirúrgicas no son muy comunes. Consulta con un urólogo o especialista en incontinencia para obtener información sobre medicación.
Incontinencia mixta
El mejor consejo es centrarse en primer lugar en los síntomas más frecuentes e intentar controlarlos. Se puede comenzar con los ejercicios de los músculos del suelo pélvico en la incontinencia de esfuerzo o con el reentrenamiento vesical en la incontinencia de urgencia. Una vez mejoren los síntomas principales, comenzaremos a tratar los demás.
Incontinencia funcional
Si una enfermedad física o mental provoca las pérdidas de orina, éstas no pueden evitarse, pero lo importante es que esto no cause estrés ni ansiedad. En estas circunstancias no se puede hacer mucho desde el punto de vista médico, pero es posible reducir el impacto de cualquier contratiempo con el uso de la protección adecuada. De este modo, te encontrarás completamente segura en todo momento frente a cualquier pérdida y te sentirás limpia, seca y cómoda.
Llegar al baño sin problemas
Cuando sientes una necesidad urgente de ir al baño, lo último que quieres es tener que hacer una carrera de obstáculos o luchar con la ropa. Asegúrate de que el acceso al baño no sea complicado y evita llevar ropa incómoda y difícil de quitar. Una sugerencia muy útil: los pantalones de peto no son una buena idea en estos casos.
Incontinencia de causa neurológica
Desafortunadamente, el tratamiento es complicado en este caso, pero la protección adecuada evitará una alteración innecesaria de la vida diaria.
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