La historia de Susana

Cuando nació mi hija, nadie me dijo que podría tener incontinencia urinaria. Para ser sincera, lo que más me preocupaba era el hecho de que los demás pudieran percatarse del olor.

Toma el control: los ejercicios del suelo pélvico y los absorbentes para la incontinencia con Odour Control marcarán la diferencia.

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Como mamá primeriza, el último año ha sido una experiencia muy grata pero agotadora. Antes de dar a luz, me sentía muy preparada: leía información sobre comida sana durante el embarazo y acudía a mis revisiones puntualmente. 

Después de la llegada de mi preciosa hija, sólo me sentía cansada y estresada, por lo que decidí apuntarme a un gimnasio. Entonces fue cuando todo estalló. De vez en cuando había tenido alguna pérdida al toser o estornudar. Llevaba protege-slips para las pérdidas, pero en el gimnasio todo cambió.

Tuve una gran pérdida de orina mientras me encontraba en la cinta para correr. Corrí al vestuario y después me marché a casa. Nadie se dio cuenta, pero, es raro, me sentí tan avergonzada... Comencé a ponerme compresas de higiene femenina a diario, pero los inconvenientes no desaparecieron. Con las compresas me sentía húmeda e incómoda y si no las cambiaba enseguida, el olor aparecía.

Supongo que entonces hice lo que probablemente hubiera hecho la mayoría: evitar los ascensores y las colas de los supermercados y rociarme con toneladas de perfume. Llegué a poner excusas para evitar las relaciones sexuales con mi marido: cada cierto tiempo le contaba que el doctor me había dicho que esperara varias semanas.

Finalmente me hice cargo de la situación. En mi revisión de los seis meses mi matrona me preguntó qué tal estaba. Es como si sospechara que ocultaba algo y me preguntó: “si te hubieras roto una pierna, ¿irías por ahí brincando como si nada hubiera pasado?”

Me contó que la incontinencia urinaria estaba dentro de las 20 cuestiones que más afectaban a las nuevas mamás y que muchísimas mujeres tienen ‘pérdidas leves’ tras el parto. Me recomendó ejercicios para los músculos del suelo pélvico y ‘absorbentes para la incontencia con control para el olor’. Me sonó como si se refiriera a los pañales enormes para adultos, pero me aseguró que no se trata de este tipo de productos. Se trataba de una protección bastante discreta. Mi obsesión era el olor, pero ahora me siento segura y siento un inmenso alivio. Al menos, ahora no tendré que gastar medio frasco de perfume al día.

A todas las mujeres que están pasando por la misma situación, les diría que no tienen de qué preocuparse: recupera el control y tu vida normal.