Tratamientos para la incontinencia infantil
Detectar una posible infección
Si, aparte de mojar la cama, tu hijo tiene un aspecto saludable, es poco probable que se trate de un caso grave. Si tienes motivos para pensar que existe alguna infección, tu médico puede recomendar que le hagan un análisis de orina. En ese caso, enviará la muestra al laboratorio para detectar una posible infección y, además, realizará una simple prueba de tira reactiva para asegurarse de que no hay otros problemas de salud.
Alarmas para la detección de orina (alarmas para enuresis)
Estas alarmas pueden ser una solución eficaz. Están diseñadas para sonar o vibrar en cuanto la cama empieza a mojarse, de forma que el niño se despierta y va adquiriendo el hábito de levantarse cuando necesita evacuar la orina.
Puedes comprar la alarma o solicitarla a la Seguridad Social (en caso de que te la concedan, debes pedirle a algún miembro del personal sanitario que te indique cómo usarla correctamente). Aunque requiere un poco de paciencia y dedicación, merece la pena. Existen dos tipos principales de alarmas:
• Las alarmas de cama consisten en una esterilla de plástico que se coloca en mitad de la cama, donde suele concentrarse la humedad. La esterilla tiene en su interior un circuito eléctrico conectado por un cable a una alarma sonora o de vibración. Esta se debe colocar fuera del alcance del niño, de forma que, cuando suene, tenga que levantarse para apagarla y así pueda ir luego al baño.
• Las minialarmas son más compactas. Se sujetan mediante un clip al pijama del niño, en la zona del cuello. La alarma se conecta mediante un cable delgado al sensor, que va colocado junto a la ropa interior. Al detectarse humedad, se activa la alarma. Aunque se puede apagar temporalmente, el niño debe ponerse ropa seca para evitar que vuelva a sonar.
Uso de alarmas para enuresis
• Al menos durante las 10 primeras noches, es probable que debas despertar al niño cuando oigas la alarma, para que él pueda apagarla e ir al baño. También tendrás que ayudarle a cambiar las sábanas y a volver a activar la alarma. Un "vigila-bebés" te ayudará a oír la alarma cuando salte.
• Después de unos 10 días, muchos niños habrán aprendido a despertarse rápidamente para "aporrear el timbre", de forma que la zona húmeda será cada vez menor. Esto supone un avance.
• Si tu hijo no se despierta con la alarma, coloca el timbre dentro de una lata para que suene más fuerte.
• Ten paciencia. Algunos niños consiguen levantarse secos a los 2 meses de usar la alarma, pero la mayoría tarda 4 meses.
• Si tu hijo se levanta completamente seco con la alarma, sigue usándola durante otro mes más.
La realidad es que, con bastante frecuencia, el niño es el único miembro de la casa que no se despierta con estas alarmas. El porcentaje de éxito aproximado es de un 68% y quizás prefieras utilizar otro método que se adapte mejor a toda la familia. Si después de unas 6 semanas no se registra ningún avance (como una reducción de la zona de humedad o un retraso en el disparo de la alarma durante la noche), es mejor que dejes de usarla y lo vuelvas a intentar pasados unos meses.
Medicamentos para la incontinencia infantil
Los medicamentos pueden ofrecer una solución a corto plazo para la incontinencia urinaria del niño pero no acostumbran al organismo a controlar la orina, por lo que no constituyen una cura efectiva del problema. En cuanto el niño deja de tomarlos, la enuresis suele repetirse. Aunque la mayoría de la gente prefiere utilizar productos de protección para tratar la incontinencia infantil, los medicamentos pueden resultar útiles en aquellas situaciones en las que hay que garantizar la ausencia de pérdidas, como los viajes de estudios durante los que el niño debe compartir habitación. Sólo se pueden utilizar bajo prescripción médica.
• La desmopresina reducía la producción de orina en los riñones y se administraba en forma de pastillas o de spray nasal. De media, aseguraba 2 noches sin pérdidas a la semana y, aproximadamente un tercio de los niños se despertaban completamente secos. Sin embargo, hace poco se ha retirado del mercado por sus efectos secundarios.
• La imipramina es un fármaco que aumenta la capacidad de retención de la vejiga. Por término medio, garantiza 1-2 noches sin pérdidas a la semana (consulta si está disponible en tu país). Antes era bastante popular, aunque en la actualidad apenas se utiliza. Puedes pedirle a tu médico que te explique sus efectos secundarios. Su eficacia es menor que la de la desmopresina.
• La oxibutinina relaja el músculo de las vejigas hiperactivas. Puede resultar útil cuando el niño tiene pérdidas tanto nocturnas como diurnas porque no le da tiempo a llegar al baño (incontinencia de urgencia). Sin embargo, tiene algunos efectos secundarios (sequedad en la boca, estreñimiento, visión borrosa) y el número de estudios llevados a cabo hasta la fecha es menor que en el caso de la desmopresina.
Si la incontinencia de tu hijo se debe a afecciones médicas o a alguna discapacidad y necesitas obtener más información, visita la sección de cuidadores.