Las mujeres y la incontinencia urinaria

Se calcula que entre el 10% y el 12% de las mujeres padecen normalmente incontinencia urinaria, aunque su incidencia es muy superior en algunos grupos. La forma más habitual de incontinencia urinaria en mujeres es la incontinencia de esfuerzo. Esta variedad viene seguida por la incontinencia de urgencia. Muchas mujeres padecen ambas formas de incontinencia con una mezcla de síntomas.

EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA

Cuando una mujer presenta los síntomas propios de la incontinencia urinaria, lo más importante es descartar cualquier otra patología antes de diagnosticar una incontinencia urinaria de esfuerzo, una incontinencia de urgencia o una combinación de ambas. Esto implica revisar el historial médico para descartar cualquier lesión cerebral, en el cuello o en la espalda, afecciones importantes como la diabetes, conocer las actividades deportivas que realiza, si ha tenido hijos, el historial familiar y la realización tanto de un examen físico del sistema urinario como de un análisis sintomático.

 El análisis sintomático incluye episodios referidos a incontinencia y su naturaleza. Siempre se debe realizar un análisis de orina para detectar posibles infecciones de la vejiga o el tracto urinario, así como para excluir la existencia de hematuria. Si es posible, conviene pedir a la paciente que complete un diario de incontinencia para registrar la frecuencia y cantidad de las evacuaciones, así como el volumen y naturaleza de la ingesta de líquido.

El examen físico permitirá descartar la presencia de estreñimiento, prolapso, masas o tumores, fístulas y daños causados por un embarazo, un parto, una intervención anterior o una lesión. En caso de que existan lesiones cerebrales, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, Alzheimer, etc., se deberán evaluar también los síntomas neurológicos y el estado mental.

Por último, se deberá realizar una evaluación de la calidad de vida, del grado de movilidad y de la capacidad de acceder al baño para determinar la necesidad de un tratamiento.

INCONTINENCIA URINARIA DE ESFUERZO

La incontinencia urinaria de esfuerzo es una afección que implica la pérdida involuntaria de orina al realizar un esfuerzo, o bien al toser o estornudar. Puede que se trate de una pequeña cantidad, aunque es posible que a veces sea significativa.

Opciones de tratamiento

Estilo de vida

Estudie el estilo de vida para determinar la ingesta de líquidos y alimentos, una posible reducción de peso y si la paciente es fumadora. Las personas con sobrepeso presentan una mayor tendencia a padecer incontinencia de esfuerzo debido a la mayor presión abdominal. Los fumadores tosen más, por lo que el número de pérdidas puede ser mayor.

  • La cantidad de líquidos ingerida no debe ser ni mucha ni poca. Una reducción de la ingesta de líquidos para disminuir la cantidad de orina puede irritar la vejiga y fomentar la aparición de infecciones.
  • Conviene evitar la cafeína y las bebidas gaseosas, que pueden irritar la vejiga, así como el alcohol.
  • Estudie la medicación actual en busca de posibles interacciones o efectos iatrogénicos.

Ejercicios para el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico

Generalmente se considera que el primer tratamiento para la incontinencia de esfuerzo son los ejercicios para los músculos del suelo pélvico, con el fin de mejorar el soporte de la vejiga y la presión de cierre de la uretra. La derivación a un fisioterapeuta es la forma más efectiva de garantizar que los ejercicios se realicen correctamente e incrementar las posibilidades de éxito. El examen físico contribuirá a determinar el estado de los músculos del suelo pélvico y permitirá al fisioterapeuta recomendar una tabla de ejercicios personalizada.

El biofeedback y la electroestimulación ayudan a hombres y mujeres a la ejecución de los ejercicios para los músculos del suelo pélvico y debería recomendarlos un fisioterapeuta o profesional que trate la incontinencia.

Tratamientos médicos

Los productos absorbentes diseñados específicamente para la incontinencia urinaria son los más populares entre las pacientes para protegerse de las pérdidas de orina. Existen productos desechables y reutilizables y, aunque todos los productos no son iguales, muchos de ellos se han desarrollado con un estándar tecnológico de gran calidad y proporcionan a los usuarios flexibilidad y facilidad de uso. En función de sus necesidades cotidianas, las pacientes pueden usar distintos tipos de ropa interior absorbente o absorbentes de protección. Existen absorbentes de protección y ropa interior absorbente diseñados con fines específicos, que pueden ser ligeros y discretos para usarlos a diario o lo suficientemente densos como para retener pérdidas considerables. Un especialista en incontinencia le proporcionará información sobre su mejor utilización.

En algunas circunstancias, también se podrán emplear otros productos para la recogida de orina y evitar pérdidas. Se pueden emplear catéteres como una medida temporal tras una intervención, o bien como una solución a largo plazo. Los catéteres pueden ser permanentes o intermitentes y se conectan a una bolsa de drenaje que lleva el paciente o a una válvula que permite el vaciado periódico del catéter en un recipiente. Los catéteres permanentes colocados sobre el pubis se pueden introducir quirúrgicamente a través del abdomen en lugar de hacerlo a través de la uretra. Pacientes y cuidadores pueden recibir la formación necesaria para cambiarlos y limpiarlos.

Intervenciones quirúrgicas y tratamientos farmacológicos (en determinadas circunstancias)

Tratamiento farmacológico

Existen nuevos tratamientos disponibles que sirven de ayuda ante la incontinencia de esfuerzo. Se denominan inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina y se encuentran disponibles en el mercado europeo. Se han realizado estudios que demuestran que se obtienen mejores resultados cuando se utilizan en combinación con los ejercicios para los músculos del suelo pélvico.

Intervención quirúrgica

Los urólogos pueden proporcionar información sobre los procedimientos quirúrgicos disponibles para combatir la incontinencia urinaria de esfuerzo. Se trata de procedimientos abiertos y de día, así como implantes. En la mayoría de las pacientes con incontinencia de esfuerzo, la cirugía sólo se debe considerar cuando otros tratamientos no hayan producido el efecto deseado.

INCONTINENCIA DE URGENCIA

La incontinencia de urgencia o vejiga hiperactiva hace referencia a la actividad excesiva del músculo detrusor de la vejiga, que crea una mayor necesidad de orinar, con escaso o nulo aviso, y que muchas veces se acompaña de pérdidas de orina. En los casos más graves, la pérdida puede ser considerable. También se puede producir un aumento de la frecuencia urinaria (más de ocho veces al día) y la nocturia (una o más veces por noche).

Opciones de tratamiento

Estilo de vida

Conviene que el acceso al baño sea lo más sencillo posible. Esto puede suponer la realización de adaptaciones especiales en el hogar de las pacientes. Un asiento ergonómico para elevar el inodoro, la instalación de pasamanos, la existencia de una silla con orinal en el dormitorio, así como el uso de ropas fáciles de abrir en caso de que la destreza manual sea escasa, pueden resultar de gran ayuda para las pacientes.

Reentrenamiento vesical

El reentrenamiento de la vejiga es una técnica conductual destinada a incrementar la capacidad de la vejiga y reducir la frecuencia de la micción. Con el tiempo, la vejiga se irrita menos y puede almacenar mayores cantidades de orina. La elaboración de un diario de incontinencia es el primer paso para evaluar la incontinencia de urgencia y fijar un programa de reentrenamiento de la vejiga.

Ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico

Los ejercicios para los músculos del suelo pélvico son más efectivos para la incontinencia de esfuerzo y la incontinencia mixta, pero también pueden resultar de gran utilidad en el caso de pacientes con incontinencia de urgencia. El biofeedback y la electroestimulación ayudan a la realización de los ejercicios para los músculos del suelo pélvico y debería recomendarlos un fisioterapeuta o profesional especialista en incontinencia.

Tratamientos médicos

Algunas mujeres experimentan repentinas pérdidas de orina involuntarias y optan por utilizar un producto absorbente para la incontinencia. Existen distintos estilos y formas de ropa interior absorbente y compresas de protección que se adaptan a diferentes pérdidas. Hay disponibles productos desechables y reutilizables, y un asesor especializado en el cuidado de la incontinencia podrá recomendar a las pacientes la forma de protección más adecuada diseñada para absorber la orina, en lugar de utilizar compresas de higiene femenina, que están diseñadas para la menstruación.

En algunas circunstancias, también se podrán emplear otros productos para la recogida de orina y evitar las pérdidas. Se pueden emplear catéteres como una medida temporal tras una intervención, o bien como una solución a largo plazo. Los catéteres pueden ser permanentes o intermitentes y se conectan a una bolsa de drenaje que lleva el paciente o a una válvula que permite el vaciado periódico del catéter en un recipiente. Los catéteres permanentes colocados sobre el pubis se pueden introducir quirúrgicamente a través del abdomen en lugar de hacerlo a través de la uretra. Pacientes y cuidadores pueden recibir la formación necesaria para cambiarlos y limpiarlos.

Intervenciones quirúrgicas y tratamientos farmacológicos (en determinadas circunstancias)

Se pueden prescribir antimuscarínicos y anticolinérgicos para combatir la hiperactividad del músculo detrusor. No es común la intervención quirúrgica frente a la incontinencia de urgencia si no están presentes los síntomas propios de la incontinencia de esfuerzo.

INCONTINENCIA MIXTA

En el caso de la incontinencia mixta, los síntomas de la incontinencia urinaria de esfuerzo conviven con los de la incontinencia de urgencia. De acuerdo con las directrices más recientes de la International Continence Society, se recomiendan tratamientos para los síntomas predominantes.