Parece que estás en <country>

Visita el sitio de TENA España para más información.

Demencia e incontinencia

Mujer joven cuidando de mujer mayor: comprender la demencia y la incontinencia

Un efecto secundario frecuente

Si la persona anciana de la que cuidas desarrolla algún tipo de demencia, es posible que ya no sea la misma de antes. Y ahora, más que nunca, necesita tu amor, cuidados y comprensión, sobre todo si padece incontinencia. 
 
Si tu ser querido tiene demencia, debes estar preparado: puede que no sepa cuándo tiene que ir al baño. Puede que empiece a tener percances, se orine o se manche. La incontinencia es un efecto secundario frecuente de la demencia y, como otros cuidadores han observado, requiere mucha paciencia para ofrecer el mejor cuidado posible.

Cómo manejar la incontinencia

A continuación, y en las páginas siguientes, encontrarás información sobre cómo cuidar de una persona que sufre demencia e incontinencia. Esto ayudará a que tu ser querido se sienta limpio y cómodo. 
Productos para la incontinencia y la demencia

Es posible que alguien que sufre demencia no entienda que debe llevar puesta otra cosa que no sea su ropa y prendas interiores normales. En función del estado de tu ser querido, puede que tengas que explicarle exactamente por qué tiene que ponerse un producto o ropa interior absorbentes para la incontinencia. Si quieres que tu ser querido se sienta a gusto, integra el uso de estos productos en su rutina habitual. Además de utilizar productos protectores, es conveniente proteger camas, sillas y otro tipo de mobiliario. Así te resultará más fácil la limpieza diaria y conseguirás mantener el entorno de tu ser querido en buenas condiciones. Para obtener más información, echa un vistazo a la gama de productos para la incontinencia de TENA y nuestros accesorios de higiene.

Cómo facilitar el cambio de ropa

Cuando una persona sufre incontinencia, no es de extrañar que deba cambiarse de ropa con más frecuencia. No obstante, si también padece demencia, puede resultar más complicado y necesitar más ayuda. Procura que la ropa sea fácil de cambiar para facilitar las cosas tanto para ti como para tu ser querido. Las prendas con cremallera y velcro son más fáciles de manipular que los botones y los broches. Cuanto más fácil sea el proceso de muda, más relajado y cómodo se sentirá tu ser querido, sobre todo si puede vestirse o quitarse la ropa con menos ayuda.

Cambios en la dieta

Puede que compruebes que los cambios de dieta de tu ser querido mejoran su bienestar general. Pero ten en cuenta que puede rechazar dichos cambios, sobre todo si, a causa de la demencia, le apetece o se niega a comer cierto tipo de comida. Asegúrate de que haga una dieta equilibrada y comenta cualquier cambio con su médico o nutricionista. También es importante garantizar que tu ser querido esté bien hidratado. Por eso debes vigilar su ingesta de líquidos para confirmar su regularidad.

Acondicionar el hogar

Si quieres mejorar aún más la comodidad de tu ser querido, instala un inodoro portátil o una silla con orinal en la habitación donde pase la mayor parte del tiempo. Resulta muy conveniente si dicha persona tiene dificultades para llegar al baño, sobre todo por la noche.  Es posible que tengas que explicarle por qué haces esto. Es importante tener en cuenta los sentimientos de tu ser querido y comentarle los cambios propuestos en caso de que tenga ciertos reparos.

Medicación para el control de la vejiga

Tu médico puede recetar medicación para tratar la urgencia de orinar, o un medicamento que cambie la frecuencia con la que la vejiga le dice al cuerpo que la micción está a punto de producirse. Este tipo de medicación suele reducir la necesidad frecuente de orinar en caso de que tu ser querido no pueda llegar al baño lo suficientemente rápido.
 
Estos medicamentos pueden provocar efectos secundarios como estreñimiento y sequedad en la boca. Asegúrate de informarte sobre los efectos secundarios para poder hacer un seguimiento del efecto de la medicación y las reacciones adversas.

Ayuda con el aseo personal

La higiene es importante, sobre todo si tu ser querido sufre incontinencia. La demencia puede provocar que se descuide de asearse, lo cual exige más ayuda y paciencia de tu parte.  >Aquí obtendrás más consejos útiles sobre la higiene.