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Envejecimiento y movilidad

Mujer mayor con dos mujeres jóvenes al aire libre: cómo afecta el envejecimiento a la movilidad

Conservar la movilidad

Es estupendo si la persona mayor de la que cuidas puede manejarse por sí misma. Eso le proporciona más independencia para hacer cosas sin ayuda, como ir al baño sola. Por eso es conveniente que mantenga la movilidad lo máximo posible a fin de conservar su dignidad.
 
Por otro lado, la edad puede pasar factura al cuerpo. Es normal que los músculos y las articulaciones se debiliten con los años, así como la coordinación y el equilibrio. Eso supone que no podemos movernos como antes. Si ese es el caso de la persona a la que cuidas, puedes ayudarle de diferentes formas.  
 
¿Cómo puedes hacer que conserve la movilidad? Una de las maneras es animarle a que haga ejercicio con frecuencia. El movimiento y el ejercicio ayudan a fortalecer los músculos y los huesos. Además, reducen los problemas de equilibrio. No obstante, tu ser querido debe moverse con cuidado. Por eso, es conveniente que tú, un amigo o un trabajador social le acompañéis a la hora de hacer ejercicio.
 
Si quieres fomentar su movilidad, asegúrate también de que el entorno doméstico sea seguro. Los huesos de una persona mayor son frágiles y pueden romperse con facilidad en una caída. También puede afectar a su confianza al moverse. Procura que sea imposible que resbale o tropiece.
Si no puede moverse

Es posible que a tu ser querido le cueste cada vez más moverse. Por eso tendrás que ayudarle con tareas que antes hacía solo como, por ejemplo, levantarse de la cama, vestirse o ir al baño.

Cómo ayudar

Como cuidador, puedes ayudar a tu ser querido a moverse y que conserve un cierto grado de movilidad. Si le cuesta moverse, puedes ayudarle con lo que necesite. 
 
Asegúrate de que: 
  • pueda moverse por su casa o la tuya con seguridad: consulta el artículo Un hogar seguro para las personas mayores
  • sepa cómo ir al baño y utilizar el retrete sin ayuda; o, si no es posible, recuérdale que pida ayuda;
  • sepa dónde estás y con quién contactar en caso de que surja un problema; 
  • disponga de un teléfono móvil o cualquier otro dispositivo al alcance para poder llamar por cualquier problema.
A continuación encontrarás más consejos sobre cómo ayudar a la persona de la que cuidas, tanto si tiene poca movilidad como si se mueve solo parcialmente.

Buscar el entendimiento mutuo

A la mayoría de nosotros nos gusta mantener los temas de aseo en privado. Puede que tu ser querido se sienta incómodo diciéndote que tiene que ir al baño. Por eso es importante encontrar una forma de comunicarte que necesita ayuda: una frase o un gesto que respete sus sentimientos.

Reducción de incidentes relacionados con la incontinencia

Puedes aumentar la confianza de la persona de la que cuidas evitando los percances relacionados con la incontinencia. Intenta y anima a tu ser querido a que vaya al baño a las mismas horas cada día. De este modo crearás un hábito y se reducirá el número de ocasiones en las que es incontinente. 

Si tiene dificultad para llegar al baño a tiempo, plantéate utilizar productos para la incontinencia desechables. Si quieres obtener más información sobre los beneficios que ofrece TENA, consulta Ventajas de TENA.