Incontinencia: introducción

Uno de cada cuatro hombres mayores de 40 años* sufre de pérdidas de orina, también conocidas como incontinencia. La mejor forma de buscar una solución es informándote de lo que sucede cuando se padece de incontinencia.

Uno de cada cuatro hombres sufre de pérdidas de orina

Los tipos más comunes de incontinencia

Hay varios tipos de incontinencia, pero los más comunes son los goteos postmiccionales (también conocidos como pérdida tras la micción y pérdida terminal) y la incontinencia de urgencia. No es extraño tener una combinación de ambos. Otros tipos son la incontinencia importante (pérdidas involuntarias cuando la vejiga se llena y que suelen deberse a problemas de próstata agrandada) e incontinencia de esfuerzo. La mejor forma de saber qué te está sucediendo es consultar a tu médico para que te ayude con el tratamiento adecuado. Una visita a tu médico te servirá para averiguar si tus pérdidas son síntoma de otros problemas.

Incontinencia urinaria de urgencia

La incontinencia de urgencia ocasiona pérdidas involuntarias con una sensación de ganas intensas de orinar. Hay una serie de factores que ocasionan esta afección. Una de las principales causas ocurre cuando el músculo detrusor, que es el músculo voluntario del esfínter, está hiperactivo y provoca contracciones involuntarias. Se envían mensajes nerviosos al cerebro y por eso se siente la necesidad de orinar cuando en realidad no es así. En algunos casos, estos síntomas podrían deberse a una irritación de la vejiga por una infección o por piedras en el riñón. También podrían presentarse como una complicación de una enfermedad nerviosa o neuronal (un ictus, párkinson o esclerosis múltiple).

Incontinencia urinaria de esfuerzo

La incontinencia de esfuerzo provoca pérdidas involuntarias debido al esfuerzo de la vejiga (como cuando toses, te ríes o estornudas). El esfínter o los músculos del suelo pélvico y los ligamentos que sujetan la vejiga están demasiado débiles para retener la orina. Este tipo de incontinencia se produce sobre todo en mujeres, pero alrededor de un 1% de los hombres puede sufrirla después de una cirugía de próstata.

Cómo lograr mejoría

Hay distintas formas de mejorar el control de la vejiga. La práctica de ejercicios del suelo pélvico y el cambio de ciertos hábitos en la dieta son dos ejemplos. La mejor forma de empezar es consultando con tu médico, para que te ayude a encontrar la solución óptima para tu caso.

En nuestras páginas encontrarás ejercicios y consejos que hemos recopilado para que puedas consultarlos siempre que lo desees. Y te recordamos que utilizar absorbentes específicos para el pH y densidad de la orina, te harán sentirte más protegido. Puedes pedir tu muestra gratuita.

*Según una encuesta realizada por Essity en 2012 en hombres de más de 40 años en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Italia, Rusia y México. Datos de archivo no publicados.

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