Aprende a distinguir los tipos de residuos que generas y a reciclarlos de forma correcta

Según Naciones Unidas, cada día se generan 5,5 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos en el Planeta, lo que significa más de 2.000 millones de toneladas al año. Y lo más preocupante es que el Banco Mundial, asegura que esta cifra aumentará un 70% en 2050. 
 
La degradación de la materia orgánica expuesta en basureros y vertederos sin someterse a ningún tipo de tratamiento produce gases como el metano y el dióxido de carbono que aceleran el efecto invernadero, así como la quema de residuos que contaminan nuestra atmósfera a través de micropartículas que acaban pasando por los filtros. Y lo mismo con el vertido de residuos en mares y océanos. Los micro plásticos ya se encuentran incluso dentro del propio organismo humano.

Reduce, recicla, reutiliza

Son las tres R que determinan el modelo de economía circular y que se posiciona como la mejor forma de conservar el medio ambiente sin frenar el crecimiento económico. En Europa, ya se ha avanzado mucho, desde la no generación, hasta la disposición adecuada de los residuos, pero aún falta un largo camino por recorrer.
 
Y llegados a este punto ¿Qué podemos hacer? A continuación, te explicamos cómo podemos contribuir a la conservación de nuestro Hogar Común, reciclando de forma correcta.

1.- ¿Sabes qué tipos de residuos generamos?

Principalmente tres:
 
  • Orgánicos. Se descomponen de forma natural (restos de comida, de jardinería etc.)
  • Inorgánicos. No se descomponen fácilmente y están compuestos principalmente por plásticos, vidrio, metal y papel.
  • Peligrosos. Contienen sustancias tóxicas y contaminantes (pilas, baterías, medicamentos y productos químicos)
Ahora que puedes identificar el tipo de residuos que generas, debes aprender a separarlos de forma correcta y evitar contaminar los procesos de reciclaje que se realizan en las plantas de recepción de residuos sólidos urbanos. En la mayor parte de las ciudades ya existen diferentes contenedores para que podamos separar nuestra basura. 
 
Papel, vidrio, metal y plástico son los principales residuos inorgánicos que generamos en nuestro hogar o negocio. Sin embargo, no todos los tipos de plástico son reciclables como el cristal roto o el papel mojado.

2.- Reutiliza y reduce

¡Es la mejor forma de reciclar! Plantéate si puedes darle un segundo uso a los objetos que desecharías: las botellas y los envases de vidrio en los que puedes conservar líquidos y alimentos; la reducción del uso de plásticos optando por las bolsas de tela; o comprando los alimentos a granel, incluso llevando tus propios envases. Son cada vez más los comercios que apuestan por esta forma de compra.

3.- Compra productos reciclados.

Los millennials y la Generación Z cada vez optan por adquirir ropas de segunda mano, principalmente por el precio y porque en ellos ya existe la conciencia de que la industria textil es una de las más contaminantes.

Algunas compañías tecnológicas ya se han apuntado a reacondicionar sus dispositivos electrónicos (ordenadores, teléfonos móviles, tablets), dándole una segunda vida a estos aparatos y evitando la sobreexplotación de los recursos naturales y la extracción de las materias primas necesarias para su fabricación.

4.- Ante cualquier duda…acude al punto limpio

Prácticamente todas las grandes ciudades cuentan con puntos limpios en los que puedes consultar en qué contenedores debes dejar tus residuos, desde muebles y electrodomésticos hasta productos que contienen sustancias contaminantes como pinturas, disolventes, pasando por las cápsulas de aluminio del café o las propias radiografías.
 
En Essity estamos firmemente comprometidos con la sostenibilidad del Planeta, y apostamos por construir una sociedad consciente de la urgente necesidad de preservar los recursos naturales.

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