Embarazada o no, no dejes que las pérdidas de orina marquen tu estilo de vida

Puede que esto te suene. Estás embarazada y no puedes aguantar las ganas de ir al baño. No atinas a meter la llave en la puerta de casa. Cuando consigues llegar al baño, has tenido una ligera pérdida. No estás sola. Mujeres de todas las edades sufren pérdidas de orina, ya sea durante el embarazo, cuando estornudan, tosen o incluso se ríen; las vicisitudes de la vida, da igual la magnitud, pueden provocar este tipo de escapes. En este artículo, analizamos los motivos y ofrecemos prácticos consejos que te ayudarán a superar este problema tan frecuente.

Foto de archivo. Posado de modelo.

Mujer embarazada con la mano sobre la barriga enfrente de una ventana

¿Por qué las mujeres sufren pérdidas de orina durante el embarazo?

Las micciones frecuentes durante el embarazo se deben a diferentes motivos, pero todos ellos son totalmente normales y no tienen por qué preocuparte.
 
  1. Durante el embarazo, el volumen sanguíneo aumenta gradualmente, lo que hace que los riñones produzcan más orina y necesites ir al baño de manera más asidua. El feto crece y el útero se expande, ejerciendo presión sobre la vejiga. 
  2. Las hormonas que preparan los ligamentos y las articulaciones para el parto debilitan los músculos que controlan el flujo de orina, mientras que el estreñimiento (frecuente durante el embarazo y tras el parto) ejerce aún más presión en el suelo pélvico y la vejiga. Esto afecta al soporte que rodea al tracto urinario, aumentando la posibilidad de que se produzcan pequeñas pérdidas. 
  3. Es posible que tengas que levantarte una o varias veces a orinar durante la noche. Esto se debe a que la retención de líquidos en las piernas y los pies vuelve al torrente sanguíneo cuando te acuestas. 
  4. Puede que también sufras lo que se denomina incontinencia urinaria de esfuerzo. Se produce cuando sufres una pequeña pérdida por el aumento de presión en la vejiga, como cuando te ríes, toses o estornudas. Es bastante frecuente, así que no debes preocuparte. 

Cuando tengo pérdidas durante el embarazo, ¿se trata siempre de orina?

Las pérdidas de fluidos que se producen en el embarazo suelen ser de orina. Si pones un protegeslip en tu ropa interior y el fluido tiene un color amarillento, seguramente sea orina. Si te preocupa que pueda tratarse de fluido amniótico, ponte en contacto con tu médico o matrona: un examen rápido determinará si va todo bien y te quedarás más tranquila.

Pérdidas de orina después del embarazo

Cuando llegue el momento del nacimiento, tus órganos internos (incluida la vejiga y la uretra) se habrán movido considerablemente para dejar espacio a esta nueva vida. Los músculos del suelo pélvico (que rodean a la uretra, la vagina y el ano) se habrán estirado y distendido en todas las direcciones. No pierdas la paciencia y recuerda que después del parto el cuerpo necesita tiempo para recomponerse.
 
¿Cómo ha influido el parto en mi vejiga?
Si hay que empujar y apretar mucho durante el parto, esto obviamente repercute en el suelo pélvico. Puede provocar una ligera pérdida de control de la vejiga durante un tiempo. Es algo totalmente natural y muy habitual. Ten siempre presente que tú y tu cuerpo necesitáis tiempo para adaptaros y que millones de mujeres han pasado por la misma experiencia.

¿Cuánto tiempo durarán estas pérdidas de orina?

Por lo general, se producen durante las últimas fases del embarazo y las primeras semanas después del parto. No obstante, es normal tener episodios esporádicos durante un período de tiempo más largo. 
 
Si bien las pérdidas es algo normal, no tienes por qué dejar que marquen tu estilo de vida. Con los productos TENA Lady (ENLACE), podrás relajarte y estar tranquila sabiendo que, si se producen, estarás seca, cómoda y sin olores, estés donde estés y en cualquier circunstancia.
 
Ahora bien, si sospechas que tienes un problema de vejiga más grave, es conveniente que hables con tu médico. 

Cuatro buenos consejos para reducir las pérdidas de orina

1. Fortalecer el suelo pélvico 
Un suelo pélvico fuerte puede reducir el riesgo de sufrir incontinencia. Aquí (ENLACE) encontrarás algunos ejercicios sencillos que puedes hacer en casa para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Mujeres de todas las edades nos comentan que hacer estos ejercicios durante unos minutos al día les ayuda mucho. Les hace sentirse seguras y con mayor control sobre sus cuerpos, ¡y eso siempre es bueno! 
 
Si acabas de dar a luz, es conveniente que empieces a hacerlos acostada para evitar ejercer más presión sobre la zona pélvica. Pero, con el tiempo, podrás practicarlos en cualquier lugar. ¡Incluso cuando conduces, vas en autobús o en tu lugar de trabajo! 
 
2. Tómate tu tiempo en el baño
¡Eso nos pasa a todos! A veces, con el estrés, puede resultar tentador acelerar nuestro paso por el baño. No es una buena idea dado que dejar una pequeña cantidad de orina en la vejiga aumenta el riesgo de contraer infecciones urinarias. Por eso hay que procurar vaciar la vejiga totalmente. Un buen truco es inclinarse en el asiento del inodoro. Es la postura del cuerpo más eficaz a la hora de vaciar la vejiga. 
 
3. Procura espaciar las visitas al aseo
Durante las últimas fases del embarazo, la vejiga retiene menos orina porque el feto ocupa más espacio. Como es natural, tras el parto, tiene que volver a acostumbrarse a retener más cantidad. 
 
Por norma general, se debe orinar entre cuatro y ocho veces al día o cada cuatro o seis horas. La vejiga tiene una capacidad media de aproximadamente 300-500 ml, así que, si orinas menos cantidad, procura espaciar las visitas al baño. Es una buena forma de aumentar la cantidad de orina que puede retener la vejiga y, al mismo tiempo, ejercitarás los músculos del suelo pélvico. 
 
4. No intentes beber menos agua
Es la conclusión más lógica del mundo: orino muy a menudo, así que beberé menos agua. ¡No nos cansamos de recalcar lo erróneo de esta afirmación! Aunque tengas dificultades para controlar la vejiga, nunca reduzcas la cantidad de agua que bebes, sobre todo si estás dando el pecho. Reducir la ingesta de líquido puede causar deshidratación y provocar que la orina esté más concentrada. Esto puede irritar la vejiga y fomentar las ganas de ir al baño incluso cuando la vejiga no está llena. Así que mantente bien hidratada: beber agua ayuda a la digestión, evita el estreñimiento y mantiene la salud de la orina, lo cual reduce el riesgo de contraer infecciones de la vejiga o el tracto urinario.  

¿Por qué usar protegeslips normales si hay una alternativa mejor?

Puede que en un primer momento decidas utilizar un protegeslip normal para tratar estas pérdidas. Son prácticos y seguramente tengas alguno en casa o en el bolso, pero recuerda que no están específicamente diseñados para tratar las pérdidas de orina. En cambio, la gama de TENA Lady sí que lo está. Nuestros productos ofrecen triple protección frente a las perdidas, el olor y la humedad, y gracias a nuestra exclusiva tecnología microPROTEX™ son superabsorbentes. Además, pese a su calidad superior, no son más grandes que una compresa normal. Echa un vistazo a la gama completa aquí (ENLACE) y no dudes en ponerte en contacto con nosotros para encontrar el producto adecuado para ti.