Los ejercicios de Kegel consisten en fingir que se va a orinar y contenerse. Es una forma de relajar los músculos que controlan el flujo de la orina y contraerlos para su fortalecimiento.
Así se relajan y se contraen los músculos que controlan el flujo de orina y es importante conocer que son los correctos. En el caso concreto de las mujeres, sentirás que se ponen firmes los músculos de la vagina, de la vejiga y del ano.
Es importante que el resto del cuerpo se mantenga relajado y se realicen respiraciones profundas durante la práctica de los ejercicios. No se debe apretar el estómago, los muslos, los glúteos ni los músculos del pecho.
Además, tensionar demasiado los músculos de la vagina puede provocar dolor a la hora de mantener relaciones sexuales.
Pero mejor te lo explicamos por pasos:
- Comienza a realizar estos ejercicios tumbada. Te resultará más fácil realizar las contracciones. Cuando ya hayas cogido práctica puedes hacerlo sentada.
- Contrae los músculos que se encuentran alrededor del recto. A continuación, realiza la misma contracción en las zonas de la vagina y la uretra.
Y mantente así, como si estuvieras reteniendo algo dentro de tu vagina durante dos segundos para relajarlos durante otros dos segundos. Repítelo tantas veces como puedas.