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Te pasas el día con tu bebé, pero también debes sacar tiempo para ti y además de practicar los ejercicios de Kegel, existen otros que puedes realizar en casa y que te ayudarán a tonificar todo tu cuerpo y a volver a sentirte tú misma.
Tienen mucho que ver con los ejercicios que se practican en yoga y en Pilates. Te explicamos cuáles:
Hasta que el ejercicio físico comience a hacer efecto y dejes de tener pérdidas de orina, puedes añadir más capas de soporte externas eligiendo una ropa adecuada.
Vas a centrarte en conseguir unos abdominales más firmes y planos, pero ten cuidado porque forzar tu cuerpo puede ejercer demasiada presión sobre tu vejiga y el suelo pélvico en general.
Intenta siempre hacer las series de ejercicios abdominales de forma lenta, intensa y controlada. Al comenzar una sesión de ejercicio, céntrate en la zona central y en tu objetivo de mantener el cuerpo quieto (utilizando los músculos transversos del abdomen, oblicuos y del suelo pélvico).
A continuación, mueve las piernas o los brazos para añadir dificultad:
Deja los ejercicios de la parte superior del abdomen y los sit-ups para el músculo recto del abdomen (como levantamientos de cabeza, mini-crunches y rodar hacia arriba [roll-ups]) para la mitad de la sesión; y haz un máximo de 20 repeticiones lentas centradas, vigilando que no se produzca un abultamiento abdominal. Solo tienes que levantar la cabeza y los hombros unos centímetros para ver cómo funcionan tus abdominales.
Si utilizas la máquina de remo ¡Ten cuidado! porque puedes ejercer presión sobre el suelo pélvico. Y recuerda terminar la sesión con la postura de la cobra de pilates/yoga; tumbada boca abajo levanta la parte superior del cuerpo apoyando las manos en el suelo.
No te olvides de que la vida real está llena de oportunidades para hacer ejercicio: no hay nada mejor para tus glúteos que subir escaleras, empujar el cochecito o perseguir a tu pequeñín en patinete. Aprovecha cualquier excusa para jugar a la pelota, corretear y nadar con los niños.
Y si tu ejercicio favorito es el running, antes de salir a la calle, asegúrate de que controlas tu vejiga. Prueba a correr en un mismo sitio, por ejemplo en la cinta, o caminar a paso ligero durante treinta minutos sin sufrir pérdidas de orina ni tener dolor de espalda.
Si hacer por tu cuenta no ha solucionado tu problema de urinaria o intestinal, no dudes en buscar más ayuda. Un fisioterapeuta especializado en el suelo pélvico examinará internamente tus músculos para comprobar que funcionan correctamente. Podrá corregir cualquier problema de alienación pélvica y ofrecerte diferentes opciones para tus músculos.
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