Qué tener en cuenta cuando empiezas a cuidar de un ser querido

Cuidar de un ser querido que necesita apoyo implica asumir nuevas responsabilidades y tomar decisiones diarias relacionadas con su salud, su seguridad y su bienestar. La evidencia científica muestra que una buena planificación y el autocuidado del cuidador mejoran la calidad del cuidado y reducen el estrés [1][2]. Este artículo te guía por los aspectos esenciales que debes considerar desde el inicio: conocer su estado de salud, organizar las tareas, adaptar el hogar y proteger también tu propio equilibrio.

¿Por qué es importante planificar desde el inicio?

Cuando te conviertes en cuidador, muchas decisiones surgen de forma repentina: medicación, higiene, seguridad, rutinas, movilidad, comunicación con profesionales sanitarios. La Organización Mundial de la Salud destaca que comprender las necesidades funcionales de una persona mayor ayuda a prevenir complicaciones y facilita cuidados más seguros [1].

1. Conoce bien el estado de salud de tu ser querido

Esto te permitirá tomar decisiones informadas y responder adecuadamente a cambios en su bienestar. Recopila:

  • diagnósticos recientes
  • medicación y pautas
  • riesgos de caídas
  • nivel de movilidad
  • estado cognitivo
  • posibles problemas de continencia

Comprender su situación de salud te ayuda a anticipar necesidades. Las guías europeas sobre cuidadores subrayan que conocer la condición médica y funcional es esencial para personalizar el cuidado [2].

2. Diseña un plan de cuidados ordenado

Un plan organizado reduce la carga mental y el estrés del cuidador. Incluye:

  • tareas diarias (higiene, comida, medicación)
  • horarios razonables
  • citas médicas
  • responsabilidades compartidas
  • contactos útiles

Eurocarers indica que los cuidadores que elaboran planes estructurados logran disminuir la sobrecarga emocional y mejorar la eficiencia de los cuidados [2].

3. Acondiciona el hogar para mejorar la seguridad

La seguridad del entorno es clave, especialmente si hay riesgo de caídas o movilidad reducida. Revisa:

  • buena iluminación
  • suelos sin obstáculos
  • alfombras fijadas
  • barras de apoyo en el baño
  • espacio suficiente para caminar o usar ayudas técnicas

La European Falls Prevention Network (ProFouND) señala que las adaptaciones ambientales son una de las intervenciones más efectivas para reducir caídas en personas mayores [3].

4. Establece rutinas de higiene y cuidado de la piel

Una buena higiene previene molestias e infecciones, especialmente si existe .

Incluye:

  • limpieza diaria
  • cambios de absorbente cuando sea necesario
  • cuidado de la piel con productos adecuados
  • revisión de zonas sensibles

El NICE (National Institute for Health and Care Excellence) afirma que mantener la piel limpia y seca es fundamental para evitar úlceras por presión y complicaciones cutáneas [4].

5. No te olvides de ti mismo: cuida tu bienestar

El autocuidado no es un lujo: es una condición para poder cuidar bien. La evidencia científica demuestra que los cuidadores experimentan riesgo de estrés, ansiedad, fatiga emocional y física si no cuentan con apoyo ni descanso suficiente [5][6].

Algunas recomendaciones:

  • pide ayuda cuando lo necesites
  • reparte tareas entre familiares o profesionales
  • mantén tus revisiones médicas
  • dedícate tiempo personal
  • habla de tus emociones con alguien de confianza

Tu bienestar influye directamente en la calidad del cuidado que proporcionas.

Preguntas frecuentes

Porque ayuda a anticipar necesidades, detectar riesgos y planificar los cuidados de forma segura [1].
Mejorando la iluminación, retirando obstáculos y adaptando el baño. Estas intervenciones reducen caídas y lesiones [3].
Delegando tareas, descansando, buscando apoyo profesional y practicando autocuidado. Estudios demuestran que el cuidado compartido reduce la sobrecarga [5][6].
Para evitar irritaciones, infecciones y problemas cutáneos, especialmente si hay [4].

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[1] Organización Mundial de la Salud (OMS). Ageing and Health. Leer aquí

[2] Eurocarers – European Association Working for Carers. Informal Care in Europe: Country Profiles. Leer aquí

[3] ProFouND – European Falls Prevention Network. Falls Prevention Resources. Leer aquí

[4] NIH. National Library of Medicine A Systematic Review of Home Modifications for Aging in Place in Older Adults Leer aquí

[5] Schulz, R., & Sherwood, P. Physical and Mental Health Effects of Family Caregiving. American Journal of Nursing. Leer aquí

[6] Adelman, R., Tmanova, L., Delgado, D., Dion, S., & Lachs, M. Caregiver Burden: A Clinical Review. Leer aquí