CUIDAR ES MÁS FÁCIL CON LA PROTECCIÓN ADECUADA
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Con la edad, la fuerza, el equilibrio y la velocidad al caminar disminuyen, lo que aumenta el riesgo de caídas y dificulta llegar a tiempo al baño [1][3]. Las guías sobre y fragilidad recomiendan promover la movilidad, adaptar la vivienda y organizar rutinas para ir al baño como medidas básicas para mantener la autonomía y reducir los incidentes de incontinencia [1][2][4].
La movilidad y la continencia están estrechamente relacionadas. Para llegar al baño a tiempo se necesitan varias cosas:
La Guía sobre urinaria para pacientes y cuidadores de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) subraya que la restricción de la movilidad es una de las causas frecuentes de incontinencia funcional: la persona no llega al baño a tiempo, aunque su vejiga y su uretra funcionen razonablemente bien [1].
A la vez, cuando alguien tiene fugas o miedo a tenerlas, suele salir menos y moverse menos, lo que favorece un círculo vicioso: menos movilidad, más dependencia y más incontinencia [1][2].
Con el envejecimiento se producen cambios en músculos, articulaciones y equilibrio:
El documento de consenso del Ministerio de Sanidad sobre fragilidad describe cómo estos cambios aumentan el riesgo de dependencia y de caídas si no se detectan y se interviene a tiempo [4].
Las guías de prevención de caídas en personas mayores señalan varios factores de riesgo: marcha inestable, dificultad para levantarse, problemas de visión, medicación y, también, incontinencia y urgencia miccional [3].
Cuando una persona:
es más probable que tropiece al ir al baño deprisa o en la oscuridad. Y si además tiene urgencia o escape, puede apresurarse aún más, lo que incrementa el riesgo de caída [2][3].
Como cuidador, puedes detectar cambios pequeños pero importantes. Algunas señales de alerta son [3][5]:
Si observas varios de estos signos, conviene comentarlo con su médico para valorar la situación y, si procede, derivar a fisioterapia, rehabilitación o programas de ejercicio para mayores [4][5].
El consenso sobre la fragilidad recomienda programas de ejercicio multicomponente (fuerza, equilibrio, resistencia y flexibilidad) como una de las mejores herramientas para mantener la autonomía [4].
Ideas sencillas que puedes comentar con el profesional de referencia:
La SEGG recomienda establecer horarios regulares para ir al baño, especialmente en personas con movilidad reducida o problemas cognitivos [1].
Puedes:
Esto ayuda a disminuir las urgencias, las fugas inesperadas y las carreras de última hora, que aumentan el riesgo de caída.
Las guías de prevención de caídas recomiendan revisar el entorno doméstico y eliminar barreras [3][5]:
Estos cambios reducen el riesgo de caídas y dan confianza para seguir moviéndose por casa.
Puede llegar un momento en que tu familiar necesite ayuda parcial o casi total para moverse:
Las guías para personas cuidadoras insisten en aprender técnicas básicas de movilización y en usar ayudas técnicas (sillas con ruedas, andadores, elevadores de WC, tablas de transferencia) cuando estén indicadas [5].
En relación con la , es útil:
Ayudar a una persona mayor a moverse exige esfuerzo físico y puede provocar dolor de espalda o lesiones si no se realiza con seguridad. Las guías para personas cuidadoras recomiendan [5]:
Cuidar tu cuerpo y pedir apoyo cuando lo necesitas es esencial para seguir cuidándote a largo plazo.
Es conveniente pedir valoración profesional si:
Las guías sobre y fragilidad recomiendan una evaluación multidimensional (salud, movilidad, medicación, entorno) para diseñar un plan de cuidados adaptado [2][4].
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[1] Blázquez Simón P, et al. Guía sobre urinaria. Pacientes y cuidadores. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG); 2014. Leer aquí
[2] Valderrey AM, et al. Guía de buenas prácticas en pacientes con incontinencia urinaria. Gerencia Regional de Salud de Castilla y León (Sacyl); 2019. Leer aquí
[3] Valderrey AM, et al. Guía de buenas prácticas en prevención de caídas en la persona mayor institucionalizada. Sacyl; 2019. Leer aquí
[4] Ministerio de Sanidad. Actualización del documento de consenso sobre prevención de la fragilidad en la persona mayor (2022). Madrid: Ministerio de Sanidad; 2022. Leer aquí
[5] Consejería de Sanidad de Castilla y León. Guía para personas cuidadoras. Valladolid; 2017. Leer aquí
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