Ríe sin miedo: beneficios de la risa

Reír a carcajadas puede traerte beneficios a nivel físico, psicológico y social. Descubre las razones por las que reír sin miedo con TENA Men.

Hombre riendo

Se sabía en China desde hace 4000 años, cuando dedicaron espacios concretos para reír y restaurar su salud, lo reveló Sigmund Freud en el siglo XIX y lo confirma la ciencia en nuestros días: reír aporta numerosos beneficios psicológicos, físicos y sociales. Por esta razón, la risa siempre debe disfrutarse sin temor, no solo para sacar provecho de sus ventajas, sino para sentirte completamente libre.

La risa destaca por una serie de características que la convierten en una especie de antídoto mágico, fortalece los vínculos, mejora el sistema inmunológico y proporciona una fabulosa sensación de placer. Y como en TENA Men queremos aportar nuestro granito de arena, hemos lanzado Al fondo a la derecha, 12 podcasts de humor para que vayas practicando tu mejor carcajada. Veamos cuáles son las ventajas de la risa

Disminuye la sensación de dolor 

En la Edad Media, los bufones llegaron a considerarse sanadores debido a la capacidad de hacer reír a las personas. Y es que esta píldora natural libera endorfinas, una hormona con efecto analgésico relacionado con la reducción del dolor y una mayor sensación de placer. Así mismo, la risa espontánea aumenta la producción de serotonina, más conocida como la hormona de la felicidad. 

Incluso, las personas que ríen con frecuencia se vinculan a una mayor tolerancia al dolor

Mejora la función del corazón y de los pulmones

Inhalar aire tras soltar una carcajada incrementa la oxigenación de todo tu cuerpo. De este modo, se estimula el cerebro, los pulmones, el corazón y el resto de músculos, una especie de masaje interno. 

Además, gracias a la liberación de endorfinas, se mejora la presión sanguínea y se relaja el tono vascular de las arterias, es decir, la sangre circula con mayor fluidez por los vasos sanguíneos. De hecho, la medicina psicosomática relaciona las afecciones cardíacas con la tristeza, una emoción que provoca que el corazón se contraiga. Sin embargo, la risa y la sonrisa dan lugar a que el corazón se relaje y se dilate

Por otra parte, reír también reduce la reactividad de los bronquios en personas con asma. 

Reduce la preocupación y el estrés 

Un segundo después de comenzar a reír, el córtex cerebral —la corteza del cerebro— genera unos impulsos eléctricos que bloquean el paso de pensamientos negativos. Y es que las hormonas que segrega la risa, como las endorfinas, dan lugar a una agradable sensación de tranquilidad y felicidad, antídoto natural para combatir el estrés. De hecho, Sigmund Freud hablaba sobre la capacidad de la risa para desechar la energía negativa del cuerpo como una cualidad innata del ser humano.

Además, la risa también destaca por la claridad que aporta a la mente, facilitando la reflexión y la objetividad. También ayuda al organismo a regular el cortisol y la adrenalina, hormonas relacionadas directamente con el estrés. 

Relaja el organismo y refuerza el sistema inmunológico

La tensión y tristeza constantes generan un descenso de las defensas de nuestro cuerpo y las probabilidades de enfermedad crecen. Sin embargo, la risa no solo relaja el organismo con la activación de más de 400 de sus músculos, sino que con las carcajadas el corazón bombea más sangre y elimina toxinas, mejorando así el aspecto de nuestra piel. 

La segregación de endorfinas que genera la risa hace al organismo más resistente a las infecciones y ciertas enfermedades —como la diabetes y el cáncer—, y reduce los problemas vasculares, lo que se traduce en un aumento de la esperanza de vida de unos cuatro años y medio. 

Ejercita la mente 

No solo las emociones positivas nos ayudan a disponer de mayores recursos psicológicos para aprender, sino que la risa tiene lugar en el córtex prefrontal, la misma zona donde se origina la creatividad, la capacidad de proyectarnos al futuro y la moral, hecho que se traduce en la posibilidad de potenciar la imaginación. 

Además, la risa favorece un aprendizaje más rápido y sencillo cuando se genera un entorno divertido y gracioso, es decir, los recuerdos se afianzan mejor en el cerebro, independientemente del tiempo que haya transcurrido. 

Refuerza la autoestima

Puesto que que la risa alivia el sufrimiento, combate el miedo y descarga tensiones, también aumenta la confianza en uno mismo. Además, como la risa atrae a las personas y nos hace parecer más accesibles, fiables y agradables, mejora tu estado de ánimo y, poco a poco, se fortalece tu autoestima. 

Y si optas por aprender a reírte de ti mismo, lograrás tomar distancia de los problemas y observarlos como lo que son: circunstancias que no deberían estar robándote más energía y alegría de la necesaria. 

Estrecha relaciones con las personas

Parece ser que una de las funciones principales de la risa es la de crear y profundizar los vínculos sociales. Por ello, si quieres ampliar tu círculo de amistades o afianzar tu relación con tu pareja o familiares, es hora de ponerse manos a la obra, porque las carcajadas facilitan la comunicación entre las personas. 

Reír reduce la tensión o el enfado gracias a las hormonas de felicidad, relajación y placer que segrega el cerebro. De este modo, la risa también ayuda a prevenir los conflictos y disminuye la agresividad

Por otra parte, las personas con problemas de timidez pueden encontrar en la acción de reír una gran aliada, pues la risa facilita la expresión de las emociones, nos ayuda a empatizar con el otro y fortalece la autoestima. Un método ideal para combatir miedos, fobias o dificultades para sociabilizar. 

Combate el insomnio 

Debido a que la risa nos ayuda a estar más relajados y nos aporta mayor sensación de bienestar, se asocia a un sueño más reparador. La razón de un mejor descanso se encuentra en la capacidad de la risa de desterrar las preocupaciones y la sensación de miedo, frecuentes en niños y adultos durante la noche. De modo que si quieres conseguir un sueño profundo y placentero, ¡toca reír!

Se estima que un adulto puede reír entre 10 y 20 veces al día, mientras que un niño puede hacerlo unas 300 veces cada día. ¡Algo debes cambiar si quieres disfrutar de todos los beneficios de la risa! 

Artículos relacionados

Plántale cara a los 50

Un día te levantas y tienes 50. Un número tan redondo y potente que hace que te tiemblen un poco las piernas. Relájate, es solo una cifra… Aunque es cierto que tendrás que enfrentarte a una serie de desafíos físicos y psicológicos, este puede ser tu mejor momento.