Ejercicios de Kegel para hombres: guía y rutina paso a paso

Los ejercicios de Kegel para hombres entrenan los , que controlan la vejiga y participan en la función sexual. Estos  puedes hacerlos en cualquier sitio sin equipamiento. La clave está en localizar bien los músculos, usar la técnica correcta y ser constante.

¿Qué es el suelo pélvico masculino y para qué sirve?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos situado en la parte inferior de la pelvis. En los hombres, soporta la vejiga y el intestino, controla la y participa en la función sexual. 

El envejecimiento, el sobrepeso, el estreñimiento crónico, la tos persistente y cirugías como la prostatectomía pueden debilitarlo. Un suelo pélvico débil puede causar pérdidas de orina, goteo posmiccional o urgencia repentina. Los ejercicios de Kegel para hombres mejoran la capacidad para contraer y controlar estos músculos.

Cómo hacer ejercicios de Kegel paso a paso

Encuentra los músculos correctos

Este es el paso más importante. Imagina que intentas evitar que se escape un gas o que detienes el flujo de orina. Los músculos que contraes forman parte del suelo pélvico. Puedes interrumpir la una vez para identificar la musculatura, pero no lo conviertas en ejercicio habitual, ya que hacerlo repetidamente puede interferir con el vaciado normal de la vejiga. 

Cuando contraes correctamente, deberías notar una sensación de cierre y elevación entre el escroto y el ano. No aprietes glúteos, muslos ni abdomen. Si tienes dudas, un fisioterapeuta especializado puede ayudarte a verificar tu técnica.

Técnica correcta

Empieza en posición cómoda. Tumbado puede ser más sencillo al principio. Contrae los como si contuvieras la orina, sin apretar glúteos, muslos ni abdomen. 

Mantén la contracción 3 segundos al principio. Una contracción corta y correcta es mejor que mantenerla 10 segundos usando otros músculos para compensar. Relaja completamente durante el mismo tiempo; la relajación forma parte del entrenamiento. Repite 10 veces. Conforme mejores, aumenta progresivamente la duración hasta tres series diarias de 10 repeticiones.

Progresión y posiciones

Nivel inicial: Tumbado, contracción 3 segundos, relajación 3–5 segundos, 10 repeticiones, 1–2 veces al día. 

Nivel intermedio: Sentado o de pie, contracción 5 segundos, relajación 5 segundos, 10 repeticiones, 2–3 veces al día. 

Nivel avanzado: Alterna posiciones, 10 contracciones por serie, tres series distribuidas al día. Tumbado boca arriba es la forma más sencilla de empezar. Sentado es útil cuando ya reconoces la contracción. De pie acerca el ejercicio a situaciones cotidianas. Cuando domines esta posición, practica una contracción antes de toser, estornudar o levantar objetos. Si pierdes técnica, descansa.

Errores frecuentes que debes evitar

Los ejercicios de Kegel parecen sencillos, y por eso es fácil hacerlos mal. Si aprietas glúteos, juntas piernas o tensas abdomen, haces esfuerzo, pero no entrenas bien el suelo pélvico. 

Durante cada repetición: respira normalmente, mantén relajados glúteos y muslos, evita empujar hacia abajo, concéntrate en una sensación de cierre y elevación, y relaja completamente después de cada contracción. La precisión importa más que acumular repeticiones.

Cómo convertirlos en hábito

No necesitas ir al gimnasio ni reservar media hora. 

Cuando controles la técnica, asocia las series a actividades cotidianas: después de lavarte los dientes, mientras trabajas sentado o en otro momento que repitas diariamente. Por ejemplo: por la mañana una serie tras lavarte los dientes, a mediodía una serie sentado, y por la tarde una última serie. Lo que necesitas es constancia: hacer muchas repeticiones un día y olvidarte durante una semana no sirve.

Beneficios del entrenamiento del suelo pélvico

Control urinario y recuperación postoperatoria

Uno de los usos mejor establecidos es el entrenamiento del control urinario. Los ejercicios de Kegel para hombres pueden ayudar con pérdidas de orina, goteo posmiccional y problemas de continencia. 

También tienen especial relevancia después de cirugía de , aunque en estos casos el programa de rehabilitación debería seguir las recomendaciones del equipo sanitario. El suelo pélvico también participa en el funcionamiento intestinal, por lo que un mejor control puede ser útil en situaciones de fecal.

¿Mejoran la función sexual?

El suelo pélvico participa en la función sexual masculina y existe investigación sobre su entrenamiento en hombres con disfunción eréctil. Algunos estudios han encontrado resultados favorables. Sin embargo, la calidad de la evidencia no permite afirmar que los ejercicios de Kegel produzcan necesariamente erecciones más duras o duraderas. Considéralos como una posible herramienta dentro de un enfoque más amplio de la salud sexual, no como tratamiento garantizado. 

Si tienes dificultades persistentes, consulta con un profesional sanitario. La disfunción eréctil puede tener causas vasculares, metabólicas, neurológicas o psicológicas, y merece valoración adecuada.

¿Cuándo notarás resultados y cuándo buscar ayuda?

No esperes cambios después de tres días. El suelo pélvico necesita entrenamiento regular. 

La velocidad de mejora depende de la situación inicial, la técnica, el problema tratado y la constancia. Concéntrate durante las primeras semanas en hacer correctamente los ejercicios y mantener la rutina. 

Si pasa el tiempo y no notas mejoría, puede que no estés contrayendo correctamente los músculos o que tus síntomas tengan otro origen. Un fisioterapeuta especializado puede comprobar tu técnica, diseñar un programa adaptado y utilizar técnicas de biofeedback. Busca asesoramiento profesional si los ejercicios provocan dolor, tienes dificultades importantes para orinar, tus síntomas empeoran o no consigues identificar la musculatura. 

Si tienes pérdidas de orina persistentes, conviene conocer su causa.

Los ejercicios de Kegel para hombres son sencillos, discretos y requieren poco tiempo, pero hacerlos bien importa más que hacer muchos. 

Por eso insistimos en te invitamos a que localices correctamente el suelo pélvico, después practica contracciones controladas, respira normalmente y deja que los músculos se relajen entre repeticiones. 

Cuando controles la técnica, distribuye pequeñas series durante el día hasta convertirlas en rutina. El entrenamiento del suelo pélvico puede mejorar el control urinario, pero los resultados requieren tiempo. 

Mientras entrenas tu suelo pélvico, las soluciones TENA Men están diseñadas para la anatomía masculina, con distintos niveles de absorción para ayudarte a mantenerte seco y cómodo durante el proceso.

Preguntas frecuentes

No hay un plazo fijo, ya que la velocidad de mejora depende de tu situación inicial, la técnica, el problema tratado y la constancia. No esperes cambios después de tres días; el suelo pélvico necesita entrenamiento regular. Concéntrate durante las primeras semanas en hacer correctamente los ejercicios y mantener la rutina en lugar de comprobar continuamente.

Si pasa el tiempo y no notas mejoría, no asumas que necesitas más repeticiones. Puede que no estés contrayendo correctamente los músculos o que tus síntomas tengan otro origen. Un fisioterapeuta especializado puede comprobar tu técnica, diseñar un programa adaptado y utilizar técnicas de biofeedback.

El suelo pélvico participa en la función sexual masculina y existe investigación que ha encontrado resultados favorables en hombres con disfunción eréctil. Sin embargo, la calidad de la evidencia no permite afirmar que produzcan necesariamente erecciones más duras o duraderas. Considéralos como una posible herramienta dentro de un enfoque más amplio de la salud sexual, no como tratamiento garantizado.

Busca asesoramiento profesional si los ejercicios provocan dolor, tienes dificultades importantes para orinar, tus síntomas empeoran o no consigues identificar la musculatura. Un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede verificar tu técnica y diseñar un programa adaptado. Si tienes disfunción eréctil persistente, también conviene consultar con un profesional sanitario para valorar posibles causas.

No. Si los ejercicios provocan dolor, debes buscar asesoramiento profesional. El dolor puede indicar que estás usando una técnica incorrecta, que contraes músculos equivocados o que existe otro problema que requiere valoración. Un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ayudarte a identificar la causa.

Lee más sobre el cuidado de tu suelo pélvico

 

  • Erectile Dysfunction: Practice Essentials, Background, Anatomy. Medscape. Leer más
  • National Guideline Alliance (UK). (2021, diciembre). Risk factors for pelvic floor dysfunction: Pelvic floor dysfunction: prevention and non-surgical management: Evidence review B (NICE Guideline No. 210). National Institute for Health and Care Excellence. Leer más 
  • Okawa, Y. (2024). Effectiveness of pelvic floor muscle training for treating faecal incontinence. Gastrointestinal Disorders, 6(3), 774–783. Leer más 
  • Scott, K. M. (2014, septiembre). Pelvic floor rehabilitation in the treatment of fecal incontinence. Clinics in Colon and Rectal Surgery, 27(3), 99–105. Leer más
  • Wong, C., Louie, D. R., & Beach, C. (2020, abril). A systematic review of pelvic floor muscle training for erectile dysfunction after prostatectomy and recommendations to guide further research. The Journal of Sexual Medicine, 17(4), 737–748. Leer más
  • Yang, D. Y., & Lee, W. K. (2019). A current perspective on post-micturition dribble in males. Investigative and Clinical Urology, 60(3), 142–147. Leer más 

Aviso importante:

La información contenida en este artículo es de carácter informativo y no sustituye en ningún caso el diagnóstico ni el tratamiento médico. Ante cualquier síntoma o duda relacionada con la urinaria, consulta siempre con tu médico o profesional sanitario. Las fuentes médicas consultadas para la elaboración de estos contenidos no prescriben ni recomiendan productos en ningún caso.