Las sustancias tradicionalmente relacionadas con las hormonas de la felicidad y el ejercicio desempeñan funciones distintas. Entenderlas permite evitar algunos mitos habituales sobre lo que sucede en nuestro cuerpo cuando entrenamos.
Dopamina: motivación y recompensa
La dopamina es un neurotransmisor estrechamente relacionado con los circuitos cerebrales de recompensa, motivación, aprendizaje y control del movimiento. Su papel no consiste simplemente en «producir felicidad».
La actividad física puede influir en los sistemas dopaminérgicos y en los mecanismos que participan en la motivación. Esto ayuda a entender por qué fijarse objetivos alcanzables, percibir avances o convertir el ejercicio en una rutina puede resultar gratificante.
En lugar de buscar una duración exacta de entrenamiento para «activar la dopamina», tiene más sentido encontrar una actividad que puedas mantener y que encaje con tu condición física y tus preferencias.
Serotonina: estado de ánimo y otros procesos
La serotonina es otro neurotransmisor que participa en múltiples funciones del organismo y del cerebro, entre ellas la regulación del estado de ánimo. La relación entre ejercicio, serotonina y bienestar se sigue investigando y es más compleja que la idea de que determinado ejercicio aumenta automáticamente sus niveles.
La evidencia disponible sí respalda una relación general entre actividad física y salud mental. La OMS señala que la actividad física regular puede reducir los síntomas de depresión y ansiedad y favorecer el bienestar general.
Endorfinas y endocannabinoides
Las endorfinas son péptidos producidos por el propio organismo que intervienen, entre otros procesos, en la modulación del dolor. Durante años se utilizaron como principal explicación del conocido runner’s high, esa sensación de bienestar que algunas personas experimentan durante o después del ejercicio prolongado.
Actualmente sabemos que el fenómeno parece ser más complejo. Los endocannabinoides, sustancias producidas naturalmente por nuestro organismo, también podrían desempeñar un papel relevante.
Una investigación publicada en 2024 observó aumentos de determinados endocannabinoides y una mejora del estado de ánimo después de 60 minutos de carrera, aunque se trató de un estudio pequeño y sus resultados no permiten establecer una regla aplicable a todo el mundo.