Cistitis en hombres: síntomas, causas y tratamiento

La cistitis en hombres puede provocar dolor o escozor al orinar, urgencia y necesidad de ir al baño con mayor frecuencia. Aunque es menos habitual que en las mujeres, requiere una valoración adecuada para confirmar la infección, identificar posibles factores asociados y descartar afectación de la o de otras partes del tracto urinario.

El escozor al orinar, la sensación de tener que volver al baño pocos minutos después o una urgencia que aparece de repente pueden ser signos de una infección urinaria. La cistitis también afecta a los hombres y, cuando aparecen estos síntomas, conviene averiguar qué los está provocando en lugar de recurrir por cuenta propia a un antibiótico utilizado anteriormente.

La cistitis en hombres es una inflamación de la vejiga que, en la mayoría de los casos infecciosos, está provocada por bacterias. Es una forma localizada de infección del tracto urinario (ITU), es decir, no presenta los signos generales que aparecen cuando la infección se extiende o afecta a otros órganos.

Las ITU pueden aparecer a cualquier edad. En los hombres, algunos factores como una obstrucción al flujo urinario, determinadas alteraciones de la , la presencia de cálculos, una cantidad importante de orina residual después de la , el uso de catéteres o una intervención reciente sobre las vías urinarias pueden aumentar el riesgo de una evolución más compleja.

Por eso, ante síntomas compatibles, es importante valorar el conjunto de la situación.

¿Cuáles son los síntomas de cistitis en hombres?

os síntomas de una infección localizada en la vejiga suelen aparecer en relación con la .

Entre los más característicos se encuentran:

  • dolor, ardor o escozor al orinar;
  • necesidad de orinar con mayor frecuencia;
  • urgencia, con dificultad para aplazar la micción;
  • presión o molestias en la parte baja del abdomen;

en algunos casos, pequeñas pérdidas asociadas a una urgencia intensa.

También puede aparecer sangre visible en la orina. Si ocurre, debe comunicarse al profesional sanitario para determinar su origen, ya que la hematuria puede tener diferentes causas.

Una orina turbia o con un olor diferente puede acompañar a una infección, pero estas características, por sí solas, no permiten diagnosticar una ITU.

Cuando los síntomas van más allá de la vejiga

La presencia de fiebre, escalofríos, dolor en la zona lumbar o en un costado, dolor pélvico o perineal intenso o un deterioro claro del estado general obliga a pensar en una infección que ya no está limitada a la vejiga.

Las guías actuales denominan a estos cuadros infecciones urinarias sistémicas. Entre ellas se incluyen la pielonefritis, que afecta al riñón, y la prostatitis bacteriana aguda.

En estas situaciones es necesaria una valoración médica rápida.

También conviene buscar asistencia si aparecen vómitos persistentes, dificultad importante para orinar, confusión o empeoramiento rápido de los síntomas.

¿Por qué puede aparecer una infección urinaria en un hombre?

Las bacterias procedentes del intestino, especialmente Escherichia coli, son responsables de una parte importante de las infecciones urinarias. Pueden entrar por la uretra y alcanzar la vejiga, donde se multiplican.

Sin embargo, cuando aparece una infección urinaria en hombres, también interesa saber si existe alguna circunstancia que favorezca la permanencia de bacterias o dificulte el vaciado de la vejiga.

y dificultad para vaciar la vejiga

Un aumento benigno de la próstata puede dificultar la salida de la orina en algunos hombres. 

Cuando queda una cantidad significativa de orina en la vejiga después de orinar, aumenta la posibilidad de que aparezcan problemas urinarios, entre ellos infecciones. Esto no significa que todo hombre con una próstata aumentada vaya a desarrollar una ITU ni que toda cistitis después de los 50 años tenga origen prostático.

Además, una infección con fiebre, dolor pélvico o perineal y síntomas urinarios puede indicar afectación de la próstata, que requiere una valoración y un tratamiento diferentes de los de una cistitis localizada.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo

Los cálculos urinarios, una obstrucción de las vías urinarias, determinadas alteraciones anatómicas o neurológicas, la diabetes, la insuficiencia renal, una intervención urológica reciente o el uso de una sonda también pueden influir en la dificultad para vaciar la vejiga.

Las infecciones relacionadas con catéteres constituyen un escenario específico y no deben diagnosticarse únicamente porque la orina tenga un olor fuerte o parezca turbia.

También es importante diferenciar una ITU de una uretritis relacionada con una infección de transmisión sexual, ya que puede provocar escozor al orinar y secreción uretral, pero necesita un diagnóstico y tratamiento específicos.

¿Cómo se diagnostica y se trata la cistitis en hombres?

El diagnóstico comienza con los síntomas, los antecedentes médicos y una valoración clínica.

El profesional puede solicitar un análisis de orina y, cuando está indicado, un urocultivo, que permite identificar la bacteria responsable y comprobar a qué antibióticos es sensible.

En un hombre con síntomas urinarios también pueden ser relevantes otros factores: la existencia de fiebre, problemas previos de , dificultad para vaciar la vejiga, infecciones recurrentes, cálculos, tratamientos recientes con antibióticos o procedimientos urológicos.

Si se solicita un cultivo, la muestra debe recogerse siguiendo las indicaciones del centro sanitario, habitualmente evitando contaminarla y obteniendo una muestra de orina de chorro medio.

Los antibióticos deben seleccionarse para cada situación

Cuando existe una infección bacteriana que requiere tratamiento, el antibiótico se elige teniendo en cuenta el tipo de infección, los posibles microorganismos, las resistencias locales, los resultados del cultivo cuando están disponibles y las características de cada paciente.

No existen, por tanto, “antibióticos genéricos” que deban tomarse de forma automática ante cualquier molestia urinaria.

Usar restos de antibióticos de un tratamiento anterior, interrumpirlos antes de tiempo o elegirlos sin valoración profesional puede hacer que el tratamiento falle y favorecer la resistencia bacteriana.

Además, algunos antibióticos utilizados para una infección localizada de vejiga pueden no ser adecuados cuando existe afectación prostática. De ahí la importancia de distinguir correctamente ambas situaciones.

Si los síntomas persisten, empeoran o vuelven poco después de terminar el tratamiento, es necesario consultar de nuevo.

Por el contrario, cuando los síntomas han desaparecido por completo, no se recomienda realizar de rutina un nuevo análisis o cultivo de orina únicamente para comprobar que ya no existen bacterias.

¿Se puede prevenir la cistitis en hombres?

No todas las infecciones urinarias se pueden evitar, pero algunos hábitos ayudan a cuidar la salud de las vías urinarias.

Mantener una hidratación adecuada evita que la orina se concentre en exceso y favorece una regular. Esto no significa que sea necesario beber cantidades excesivas de agua: las necesidades varían según el clima, actividad física, alimentación y estado de salud.

Tampoco conviene aguantar repetidamente las ganas de orinar durante periodos muy prolongados.

Si existe dificultad para vaciar la vejiga, un chorro persistentemente débil o sensación frecuente de que queda orina después de la micción, resulta más útil investigar la causa que intentar compensarlo simplemente bebiendo más agua.

En hombres con infecciones recurrentes, el profesional sanitario puede valorar si existen cálculos, obstrucción, problemas prostáticos, alteraciones funcionales o algún otro factor que facilite las recurrencias.

Los hábitos saludables pueden ayudar, pero beber agua no sustituye el tratamiento de una infección activa.

Cistitis en hombres: cuándo no conviene esperar

Una infección limitada a la vejiga puede causar molestias importantes, pero el aspecto más relevante es reconocer cuándo los síntomas sugieren un problema más extenso.

Consulta con un profesional sanitario si presentas síntomas compatibles con cistitis en hombres, especialmente si es la primera vez, son intensos, reaparecen o tienes otros problemas urinarios.

Busca asistencia con mayor rapidez si aparecen fiebre, escalofríos, dolor lumbar, dolor pélvico o perineal importante, sangre en la orina, dificultad para orinar o un empeoramiento general.

Si la urgencia urinaria provoca pérdidas antes de llegar al baño, las soluciones absorbentes específicas para la anatomía masculina pueden proporcionar protección temporal mientras se identifica y trata la causa.

Una infección urinaria no debería convertirse en un motivo de vergüenza ni de automedicación. Reconocer los síntomas, consultar cuando sea necesario y utilizar los antibióticos de manera adecuada permite tratar la infección y detectar posibles factores urinarios o prostáticos que necesiten atención.

Preguntas frecuentes

Los más habituales son dolor o escozor al orinar, aumento de la frecuencia, urgencia urinaria y molestias en la parte baja del abdomen. Puede aparecer también sangre en la orina. La fiebre, los escalofríos o el dolor lumbar o perineal pueden indicar una infección que no está limitada a la vejiga.

No. Una infección puede localizarse únicamente en la vejiga. Sin embargo, problemas que dificultan el vaciado urinario, incluida una obstrucción prostática, pueden aumentar el riesgo en algunos hombres. La fiebre y el dolor pélvico o perineal también pueden hacer sospechar una prostatitis bacteriana.

Depende de la situación clínica. El análisis y el cultivo pueden ayudar a confirmar la infección e identificar la bacteria y su sensibilidad a los antibióticos. Son especialmente relevantes cuando existen síntomas atípicos, recurrencias, factores de riesgo o fracaso del tratamiento.

No de forma rutinaria si los síntomas han desaparecido completamente. Las guías actuales no recomiendan análisis o cultivos de control sistemáticos en personas asintomáticas después del tratamiento. Si los síntomas persisten o reaparecen, debe realizarse una nueva valoración.

No. Mantener una hidratación adecuada forma parte de unos buenos hábitos urinarios, pero no sustituye el tratamiento indicado cuando existe una infección bacteriana que necesita antibióticos. Beber cantidades excesivas tampoco aporta necesariamente un beneficio adicional.

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Aviso importante:

La información contenida en este artículo es de carácter informativo y no sustituye en ningún caso el diagnóstico ni el tratamiento médico. Ante cualquier síntoma o duda relacionada con la urinaria, consulta siempre con tu médico o profesional sanitario. Las fuentes médicas consultadas para la elaboración de estos contenidos no prescriben ni recomiendan productos en ningún caso.