Prostatitis: síntomas, tipos, causas y tratamiento

Los síntomas de prostatitis pueden incluir dolor o molestias en la zona pélvica, dificultad para orinar, mayor frecuencia urinaria o dolor durante la eyaculación. Sin embargo, no todas las prostatitis tienen el mismo origen ni son consecuencia de una infección bacteriana. Te explicamos cómo distinguirlas y cuándo conviene consultar.

Dolor entre los genitales y el ano, molestias al orinar, necesidad de ir al baño con más frecuencia o dolor durante la eyaculación son algunos síntomas que pueden aparecer cuando existe un problema relacionado con la . Aunque solemos hablar de “prostatitis” como si fuera una única enfermedad, este término engloba situaciones diferentes y no todas están provocadas por una infección.

Los síntomas de prostatitis pueden aparecer de forma repentina e intensa o mantenerse durante semanas o meses. Su origen también puede variar considerablemente.

En algunos hombres existe una infección bacteriana demostrable de la próstata. En otros, y más aún cuando el problema es persistente, puede existir dolor pélvico y síntomas urinarios sin que se encuentre una infección que los explique.

Esta diferencia es importante porque condiciona tanto las pruebas necesarias como el tratamiento. Por eso, ante síntomas persistentes o intensos, resulta más útil obtener un diagnóstico adecuado que asumir que se trata simplemente de una “infección de próstata”.

¿Qué es la prostatitis y qué tipos existen?

La es una glándula del aparato reproductor masculino situada debajo de la vejiga y alrededor de la primera parte de la uretra. Produce parte del líquido que forma el semen.

El término prostatitis se usa para describir diferentes trastornos relacionados con la próstata y la zona pélvica. Las clasificaciones médicas distinguen principalmente entre prostatitis bacteriana aguda, prostatitis bacteriana crónica y síndromes de dolor pélvico crónico.

Prostatitis bacteriana aguda

La prostatitis bacteriana aguda es una infección de la próstata provocada por bacterias. Suele comenzar de forma brusca y puede acompañarse de síntomas urinarios importantes, dolor pélvico o perineal, fiebre, escalofríos y malestar general.

Al tratarse de una infección que puede producir síntomas sistémicos, requiere valoración médica y tratamiento antibiótico adecuado.

En algunos casos puede existir dificultad importante o incluso imposibilidad para orinar, una situación que necesita atención urgente.

Prostatitis bacteriana crónica

En la prostatitis bacteriana crónica existe una infección bacteriana persistente o recurrente de la próstata.

Los síntomas suelen ser menos intensos que en la forma aguda, pero pueden mantenerse durante meses. Es posible experimentar dolor en el periné, pene, escroto u otras zonas pélvicas y presentar síntomas urinarios como mayor frecuencia, urgencia o molestias al orinar.

También pueden producirse infecciones urinarias recurrentes.

Prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico

Muchos hombres con síntomas tradicionalmente etiquetados como “prostatitis crónica” no presentan una infección bacteriana demostrable.

Actualmente se habla también de síndrome de dolor pélvico crónico o síndrome de dolor prostático primario para describir determinados cuadros caracterizados por dolor persistente o recurrente en la región pélvica, acompañado en ocasiones por síntomas urinarios o sexuales.

En estos casos pueden intervenir diferentes mecanismos, por lo que el tratamiento suele necesitar un enfoque más amplio que el uso de antibióticos.

Prostatitis: síntomas a los que conviene prestar atención

Los síntomas de prostatitis dependen del tipo y de cada persona. Pueden aparecer repentinamente o evolucionar de manera más gradual.

Entre los síntomas urinarios pueden encontrarse:

• dolor o sensación de quemazón al orinar;

• dificultad para comenzar la ;

• chorro urinario débil o interrumpido;

• necesidad de orinar con mayor frecuencia;

• urgencia urinaria;

• necesidad de levantarse durante la noche para orinar;

• sensación de no haber vaciado completamente la vejiga.

También pueden aparecer dolor o molestias en el periné —la zona situada entre el escroto y el ano—, el pene, los testículos, la parte inferior del abdomen o la región lumbar.

Dolor durante la eyaculación y síntomas sexuales

Algunos hombres presentan dolor durante o después de la eyaculación. También pueden aparecer alteraciones de la función sexual en determinados cuadros de dolor pélvico crónico.

Esto no significa que todos los hombres con prostatitis vayan a tener problemas sexuales. Sin embargo, si aparecen cambios persistentes en la erección, la eyaculación o el deseo sexual junto con dolor pélvico, conviene mencionarlos durante la consulta.

Son datos relevantes para que el especialista pueda comprender el conjunto de los síntomas.

¿Puede la prostatitis provocar pérdidas de orina?

La prostatitis puede estar acompañada por urgencia y frecuencia urinaria y, en algunas personas, una urgencia intensa puede asociarse a pérdidas involuntarias de orina.

Sin embargo, la urinaria masculina puede tener muchas otras causas, por lo que no debe atribuirse automáticamente a la .

Explicar cuándo aparecen las pérdidas —por ejemplo, ante una necesidad súbita de orinar, al realizar un esfuerzo o después de terminar la micción— ayuda a orientar su posible origen.

El diagnóstico comienza por conocer los síntomas, cuánto tiempo llevan presentes, antecedentes médicos, posibles infecciones urinarias previas y otros factores relevantes.

El profesional sanitario puede realizar una exploración física y solicitar una muestra de orina para buscar signos de infección y determinar qué microorganismo puede estar implicado cuando existe sospecha de prostatitis bacteriana.

En la prostatitis bacteriana aguda también pueden ser necesarios análisis de sangre, especialmente cuando existen fiebre o signos de infección general.

En casos crónicos pueden realizarse pruebas específicas para diferenciar una infección bacteriana persistente de otros síndromes de dolor pélvico.

No todas las pruebas resultan útiles en todas las personas. Por ejemplo, el cultivo de semen por sí solo no se recomienda de forma rutinaria para diagnosticar la prostatitis bacteriana crónica.

¿La prostatitis se trata siempre con antibióticos?

No. Los antibióticos son fundamentales cuando existe una prostatitis bacteriana, pero no todas las prostatitis están causadas por bacterias.

En la prostatitis bacteriana aguda, el tratamiento se selecciona teniendo en cuenta la gravedad de la infección y los resultados microbiológicos. Los casos con afectación general importante pueden requerir inicialmente tratamiento intravenoso y seguimiento estrecho.

La prostatitis bacteriana crónica suele necesitar tratamientos antibióticos más prolongados, seleccionados según el microorganismo identificado y las resistencias existentes.

No es recomendable utilizar antibióticos por iniciativa propia ni reutilizar tratamientos de episodios anteriores.

Tratamiento del dolor pélvico crónico

Cuando no se demuestra una infección bacteriana, la estrategia puede ser diferente.

Dependiendo de los síntomas, el especialista puede considerar medicamentos para controlar el dolor o mejorar determinados síntomas urinarios, así como otras intervenciones dirigidas al suelo pélvico, al dolor crónico o a factores psicológicos y sexuales asociados.

Las recomendaciones actuales favorecen un abordaje multimodal, adaptado a las características de cada persona, porque el síndrome de dolor pélvico crónico puede tener diferentes componentes.

Esto explica por qué dos hombres con síntomas aparentemente similares pueden necesitar tratamientos distintos.

Cuándo consultar ante síntomas de prostatitis

Las molestias urinarias o pélvicas persistentes merecen una valoración médica, especialmente cuando interfieren con el descanso, las relaciones sexuales o las actividades cotidianas.

La consulta es particularmente importante si aparecen dolor al orinar, dolor pélvico recurrente, infecciones urinarias repetidas, dificultades para vaciar la vejiga o dolor durante la eyaculación.

Algunos síntomas requieren una valoración más rápida. Una combinación de fiebre, escalofríos, malestar general y síntomas urinarios o dolor pélvico puede ser compatible con una infección urinaria sistémica, incluida una prostatitis bacteriana aguda.

También debe buscarse atención médica urgente si existe imposibilidad para orinar o un deterioro importante del estado general.

Mientras se identifica y trata la causa de los síntomas, si existe urgencia acompañada de pérdidas de orina, las soluciones absorbentes específicamente diseñadas para la anatomía masculina pueden aportar protección y discreción en la rutina diaria.

Los problemas de pueden resultar incómodos de comentar, pero dolor, cambios al orinar o molestias durante la eyaculación son información médica relevante. Identificar qué tipo de prostatitis o problema pélvico está detrás de los síntomas es el primer paso para recibir el tratamiento más adecuado.

Preguntas frecuentes sobre prostatitis

Los síntomas de prostatitis pueden incluir dolor o quemazón al orinar, mayor frecuencia o urgencia urinaria y dolor en el periné, pene, testículos o zona pélvica. También puede existir dolor al eyacular. En una prostatitis bacteriana aguda pueden aparecer fiebre, escalofríos y malestar general.

No. Existen prostatitis bacterianas, pero muchos cuadros tradicionalmente denominados prostatitis crónica no presentan una infección demostrable y se encuadran dentro de los síndromes de dolor pélvico crónico.

Los antibióticos son el tratamiento de las prostatitis bacterianas, pero no son la solución para todos los tipos de prostatitis. El tratamiento depende de si existe una infección demostrada, del microorganismo responsable y de los síntomas de cada persona.

El dolor puede localizarse en el periné, zona situada entre el escroto y el ano, pero también puede sentirse en el pene, testículos, pelvis, parte inferior del abdomen o zona lumbar. La localización y la intensidad varían de una persona a otra.

Conviene consultar cuando el dolor o los síntomas urinarios persisten o se repiten. Si aparecen fiebre, escalofríos, malestar importante o imposibilidad para orinar, es necesaria una valoración médica rápida.

El dolor pélvico crónico puede tener componentes psicológicos asociados. El tratamiento puede incluir apoyo para estos factores psicológicos y sexuales.

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Aviso importante:

La información contenida en este artículo es de carácter informativo y no sustituye en ningún caso el diagnóstico ni el tratamiento médico. Ante cualquier síntoma o duda relacionada con la urinaria, consulta siempre con tu médico o profesional sanitario. Las fuentes médicas consultadas para la elaboración de estos contenidos no prescriben ni recomiendan productos en ningún caso.