Obesidad e incontinencia: el efecto de la alimentación en el sistema urinario

Es un hecho: el sobrepeso y unos malos hábitos dietéticos constituyen un fuerte factor de riesgo para desarrollar incontinencia

6mantener el sistema inmunitario fuerte a partir de los 50

Se suele decir que eres lo que comes. Igual no hay que llegar a tanto, pero lo que sí es cierto es que la alimentación define en buena medida nuestro estado de salud. Y eso incluye una clara relación entre obesidad e incontinencia. Porque, efectivamente, tu dieta también influye en el estado de tu tracto urinario.

El sobrepeso puede causar serias implicaciones para la salud. La presión arterial alta, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes tipo 2 o enfermedades cardíacas. Pero lo que muchos no saben es que la obesidad o el sobrepeso también pueden contribuir a la incontinencia urinaria.

Cada aumento de 5 unidades en el índice de masa corporal se asocia a un incremento que puede llegar a ser del 70% en el riesgo de desarrollar incontinencia urinaria en un margen de entre 5 y 10 años. Y al contrario: los estudios relacionan la pérdida de peso con mejoras significativas en los síntomas de incontinencia urinaria.

¿Cuál es la relación entre peso e incontinencia?

Lo que ocurre es que el sistema urinario, incluidos los riñones, la vejiga, los uréteres y la uretra, filtra y elimina los productos de desecho del torrente sanguíneo y ayuda a regular el equilibrio de líquidos y sales en tu cuerpo. Una dieta saludable proporciona a tu sistema urinario los nutrientes que necesitas para funcionar de manera eficiente. Pero de la misma forma que ciertos alimentos ofrecen amplios beneficios para mejorar tu salud urinaria, hay otros que son enormemente perjudiciales para el funcionamiento eficiente de la vejiga.

El sobrepeso genera una mayor cantidad de estrés y presión en el área abdominal y pélvica, lo que puede derivar en un suelo pélvico debilitado que a su vez hace que sea más difícil contener la incontinencia urinaria. Además, la presión adicional sobre la vejiga por el exceso de peso solo acentúa la presión que se ejerce al estornudar, reír o toser, actividades comunes que pueden causar episodios de incontinencia de esfuerzo.

Lo que no debes tomar

Los líquidos son una parte fundamental dentro de una dieta. No solo el qué, sino también la cantidad. Porque beber en exceso es perjudicial si tienes problemas de incontinencia. Lleva un diario sobre cuánto líquido ingieres. La mayoría de los expertos recomiendan disminuir la ingesta total de líquidos en un 25 % si tienes problemas de incontinencia. En particular, un primer paso ya es reducir el consumo de líquidos antes de acostarse. Pero eso no significa que bebas menos de un litro de agua al día. Ni por exceso ni por defecto.

Lo que sí se debe hacer es eliminar por completo las bebidas carbonatadas, directamente asociadas con una vejiga hiperactiva. Y también reducir al máximo el consumo de cafeína y alcohol. Tampoco son buenos los edulcorantes artificiales que hay en bebidas y alimentos.

Por otra parte, los alimentos que provocan estreñimiento también suelen ser enemigos de la salud de tu vejiga. Esto incluye fritos, congelados, granos procesados (como pan blanco y pasta) y un exceso de lácteos. En general, apártate de todo lo que te suene a “comida basura”.

Lo que sí debes tomar

Si tienes problemas de incontinencia (o quieres prevenirla), apuesta por una dieta rica en vitaminas. La vitamina C de las frutas y verduras se asocia con una disminución de la urgencia urinaria. Sin embargo, la vitamina C en forma de suplementos, especialmente en niveles altos, se vincula al empeoramiento de los síntomas. Mejor acude a la fuente original.

Los estudios también han encontrado que la deficiencia de vitamina D se asocia con un aumento de la micción. Por lo tanto, obtener suficiente vitamina D puede ser un gran protector. Buenas fuentes de vitamina D son el pescado (salmón, atún y sardinas), el yogur y los huevos.

Ya se sabe que comer yogur y otros productos lácteos fermentados con regularidad puede disminuir el riesgo de infección del tracto urinario hasta en un 80%. El yogur también ayuda a prevenir el cáncer de vejiga, según un estudio clásico del American Journal of Clinical Nutrition.

También los antioxidantes pueden ser otro de tus grandes aliados. Los antioxidantes de proantocianidina que hay en el cacao, manzanas, uvas, cacahuetes o canela pueden ayudar a mantener la salud de su tracto urinario. Además, te van a proteger de los radicales libres y van a tener un gran efecto antiaging. Todo un valor en una dieta sana.

Y esto también es ciencia: los estudios han demostrado que perder peso puede disminuir los síntomas de la incontinencia. En un trabajo realizado por el New England Journal Of Medicine, los investigadores encontraron que las personas obesas que perdieron incluso una cantidad modesta de peso en el transcurso de un plan de dieta y ejercicio de seis meses también redujeron las pérdidas de orina en casi la mitad. Nunca es tarde para comer mejor.


 

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